El mercado mundial de microrredes afronta una etapa de fuerte expansión ante el aumento de la demanda eléctrica, los riesgos asociados a fenómenos meteorológicos extremos y la necesidad de garantizar un suministro más seguro y flexible. En este escenario, las Américas se posicionarán como la región con mayor crecimiento hasta 2030, con Estados Unidos a la cabeza, según las previsiones de GlobalData.
Las Américas tirarán del mercado mundial de microrredes hasta 2030
Estados Unidos liderará el crecimiento regional, impulsado por las inversiones en resiliencia de la red, energías limpias y sistemas de generación distribuida, según un análisis de GlobalData

La inversión en resiliencia de las redes, los programas de financiación pública y el avance de las políticas de energía limpia están impulsando el despliegue de microrredes en infraestructuras críticas, instalaciones comerciales, bases militares y comunidades alejadas de las redes convencionales. Canadá también está contribuyendo al crecimiento regional, especialmente mediante proyectos destinados a reducir la dependencia del diésel e integrar fuentes renovables en comunidades remotas.
Microrredes para mantener el suministro
El avance de las microrredes responde, además, a la evolución del propio sistema eléctrico. La combinación de solar fotovoltaica, almacenamiento en baterías, generación gestionable y sistemas digitales de control permite crear redes locales capaces de mantener el suministro incluso cuando se producen interrupciones en la red principal.

"Las microrredes se están convirtiendo en un componente importante de la planificación de los sistemas eléctricos modernos", señala Bhavana Sri Pullagura, analista sénior de Energía de GlobalData. A su juicio, el incremento de la demanda eléctrica y de los riesgos de interrupción está acelerando la inversión en soluciones capaces de mejorar la resiliencia y flexibilidad del sistema, al tiempo que favorecen la transición hacia un modelo energético con menores emisiones.
Asia-Pacífico mantiene el ritmo
Más allá de las Américas, Asia-Pacífico mantendrá un crecimiento sostenido gracias al aumento de la demanda eléctrica, la integración de renovables y el interés por los sistemas energéticos distribuidos. Japón, China e India están reforzando sus estrategias de resiliencia energética y flexibilidad de las redes, lo que abre nuevas oportunidades para las microrredes híbridas tanto en entornos urbanos e industriales como en zonas remotas.
En Europa, Oriente Medio y África (EMEA), el mercado avanzará de forma gradual. Mientras Europa centra sus esfuerzos en la descarbonización y la seguridad energética, los proyectos de microrredes en Oriente Medio y África están especialmente vinculados a la electrificación, la mejora de la fiabilidad del suministro y la incorporación de energías renovables.
La evolución tecnológica será uno de los principales motores del mercado durante los próximos años. Los sistemas híbridos y las soluciones de gestión energética digital permitirán a empresas, comunidades y operadores de red disponer de un mayor control sobre la generación y el consumo, al tiempo que reducen la exposición a interrupciones y facilitan la integración de renovables.
"La adopción de las microrredes dependerá cada vez más de la integración de recursos energéticos distribuidos, almacenamiento y sistemas avanzados de gestión de la energía", concluye Pullagura. A medida que estas tecnologías maduren, las microrredes tendrán un papel creciente en la creación de sistemas eléctricos locales más limpios, flexibles y fiables.
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