Los mercados internacionales del petróleo estuvieron marcados durante el segundo trimestre de 2026 por las persistentes interrupciones del tráfico de crudo y productos refinados a través del estrecho de Ormuz. Esta situación impulsó un fuerte aumento de la volatilidad y de los precios del Brent durante buena parte del periodo, al tiempo que obligó a los compradores internacionales a buscar suministros alternativos. Como consecuencia, las refinerías estadounidenses registraron un aumento de sus márgenes, elevaron su producción y dispararon sus exportaciones.
El Brent se movió entre los 72 y los 118 dólares por barril
El contrato de futuros del Brent para entrega inmediata experimentó fuertes oscilaciones durante el trimestre. Alcanzó un máximo de 118 dólares por barril el 29 de abril y cayó hasta un mínimo de 72 dólares el 26 de junio.
El trimestre comenzó con el Brent cotizando por encima de los 100 dólares por barril, impulsado por las interrupciones del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, que limitaron el acceso al crudo para buena parte del mercado mundial y obligaron a varios países de Oriente Medio a reducir su producción. La incertidumbre sobre la reapertura de esta ruta estratégica mantuvo una elevada volatilidad durante abril y mayo, con variaciones medias diarias de cuatro dólares por barril, frente al dólar registrado en el mismo periodo de 2025.
Entre el 18 de mayo y el 17 de junio, la negociación de diversos altos el fuego y la creciente expectativa de una reanudación del tráfico marítimo favorecieron una corrección de los precios, con descensos medios superiores a un dólar por barril al día. El 17 de junio, Estados Unidos e Irán firmaron un Memorando de Entendimiento que incluía medidas para restablecer la navegación por el estrecho de Ormuz. Tras este acuerdo y el aumento del tránsito de petroleros, el Brent continuó bajando durante el resto del trimestre. Sin embargo, en las dos primeras semanas del tercer trimestre volvió a repuntar tras nuevos ataques militares y las dudas sobre la estabilidad del acuerdo.
Las reservas mundiales cayeron pese al descenso del precio
A pesar de la caída de las cotizaciones en la segunda mitad del trimestre, los inventarios mundiales de petróleo registraron una fuerte reducción. Según las estimaciones del informe Short-Term Energy Outlook de julio de la EIA, las existencias globales descendieron a un ritmo medio de 5,1 millones de barriles diarios durante el segundo trimestre.
En Estados Unidos también disminuyeron las reservas comerciales de crudo, que pasaron de situarse por encima de la media estacional de los últimos cinco años al inicio del trimestre a registrar su nivel más bajo para estas fechas desde 2014. El elevado ritmo de actividad de las refinerías y el récord de exportaciones de crudo fueron los principales factores detrás de este descenso.
Las refinerías estadounidenses aprovecharon el contexto
Las refinerías de Estados Unidos operaron a niveles excepcionalmente altos durante el segundo trimestre y procesaron el mayor volumen de crudo para este periodo desde 2019, pese a que la capacidad de refinado era entonces un 4 % superior.
La sólida rentabilidad del mercado de combustibles para el transporte impulsó esta actividad. Los márgenes de refino de gasolina, diésel y combustible para aviación alcanzaron niveles muy elevados. En promedio, el margen de la gasolina aumentó un 60 % respecto al mismo trimestre del año anterior, mientras que los de diésel y queroseno para aviación se duplicaron debido a la escasez de oferta en los mercados internacionales.
Récord histórico de exportaciones de diésel y combustible para aviación
Las exportaciones estadounidenses de destilados y combustible para aviación alcanzaron máximos históricos durante el segundo trimestre, favorecidas por la escasez de productos refinados provocada por las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
Las exportaciones de destilados se situaron en una media estimada de 1,56 millones de barriles diarios, un 30 % por encima de la media de los últimos cinco años. En el caso del combustible para aviación, las ventas al exterior alcanzaron los 356.000 barriles diarios, más del doble del promedio quinquenal.
Respecto al primer trimestre de 2026, los envíos de destilados aumentaron hacia todos los principales mercados de destino, mientras que las exportaciones de combustible para aviación crecieron especialmente hacia Europa.
Las refinerías adaptaron su producción a la demanda internacional
El fuerte incremento de la demanda mundial de combustible para aviación llevó a algunas refinerías estadounidenses a modificar su esquema de producción para maximizar la obtención de este producto destinado a la exportación.
Las plantas de refino pueden adaptar el rendimiento de sus instalaciones modificando los procesos industriales y el tipo de crudo procesado en función de las condiciones del mercado. Habitualmente, las refinerías estadounidenses priorizan la producción de gasolina para abastecer la demanda interna. Sin embargo, durante el segundo trimestre de 2026 la producción de combustible para aviación fue un 24 % superior a la media de los últimos cinco años gracias al mayor nivel de actividad y a una mayor proporción de este producto en el rendimiento del refino. En comparación, la producción de destilados aumentó un 5 %, mientras que la de gasolina apenas creció un 1%.
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