Coincidiendo con la presentación de su Economic Report 2026, la asociación de productores del Mar del Norte (OEUK) ha iniciado una campaña de lobbying sobre el gobierno británico, en medio del conflicto en Oriente Medio y las restricciones al suministro mundial de petróleo y gas. La asociación usa como argumento la seguridad de suministro energético para defender un sector que mantiene unos 245.000 empleos y genera £36.700 millones de valor añadido bruto al año, más del doble que el sector agrícola británico.
Su argumento está centrado en la caída de la inversión nacional y de la producción doméstica de petróleo y gas. Esta última ha caído un 40% en los últimos cinco años y "podría volver a reducirse a la mitad hasta 2030", comenta la asociación, y añade "podemos desbloquear £50.000 millones de inversión y generar hasta £70.000 millones de valor económico." La clave está en explorar y desarrollar yacimientos a un mayor coste para compensar el declive natural de los yacimientos actualmente en producción.
El Reino Unido importó más del 40% de su energía en 2025
El principal mensaje de OEUK es que se incrementará la dependencia de las importaciones, si continúa el actual nivel de deterioro de la producción autóctona y de las infraestructuras como terminales, oleoductos, gasoductos y capacidades de refino. "La producción energética doméstica está en una situación crítica y depender demasiado de las importaciones es peligroso", comenta la OEUK.
Pero la diversificación de fuentes de energía no se limita a la producción de petróleo. El Mar del Norte alberga una cartera de más de £105.000 millones de proyectos de energías renovables offshore para la próxima década, de los cuales más de £80.000 millones se refieren a la eólica marina. A este respecto, la asociación solo pide que se sigan subastando los contratos por diferencia (CfD) y pide reformar el sistema de reconocimiento de los costes de transmisión eléctrica.
De cara a alinearse con la actual política de transición energética, la asociación propone acelerar el desarrollo de proyectos de captura y almacenamiento de carbono (CCS) para convertir al Reino Unido en un centro internacional de almacenamiento de carbono.
El gobierno defiende la transición energética con impuestos más flexibles
La prioridad del gobierno laborista británico sigue siendo hacer la transición hacia un sistema energético bajo en carbono. Por lo tanto, no tiene ninguna intención de volver a una política de expansión del petróleo y gas.
El Gobierno reconoce que el sector seguirá existiendo durante la transición y ha diseñado el Oil and Gas Revenue Levy como un sistema fiscal más estable y menos punitivo para el sector energético.
En estos momentos, el gobierno se encuentra elaborando los presupuestos del Estado de otoño de cara a presentarlos en a finales de noviembre. Con los presupuestos en mente, la asociación lanza el siguiente mensaje: "el Gobierno tiene que cambiar cuanto antes el sistema fiscal del Mar del Norte."
OEUK pide acelerar la implementación de la nueva imposición
Para no extender en el tiempo la incertidumbre política y fiscal, la asociación pide que la nueva imposición, el Oil and Gas Revenue Levy (OGRL), entre en vigor tan pronto como en enero de 2027 para que sustituya al actual marco fiscal, en lugar de esperar hasta 2030.
El tipo impositivo efectivo actual sobre los beneficios de la producción del Mar del Norte puede llegar hasta el 78%, incluidas todas las tasas. El OGRL propuesto supone una tasa del 35% cuando el precio del petróleo supere los 90 dólares por barril o el gas supere los 90 peniques por termia, además de un impuesto de sociedades del 30% y un 10% de suplemento (supplementary charge).
Una de las consideraciones que el gobierno debería tener en cuenta es por el reducido peso de estos ingresos fiscales. La Office for Budget Responsibility, dependiente del Ministerio de Hacienda británico ha mencionado en el pasado que los ingresos fiscales procedentes del petróleo y gas del Mar del Norte son relativamente pequeños en relación con el tamaño de la economía británica. Por ejemplo, los ingresos fiscales del actual sistema ascendieron únicamente a £2.900 millones en el ejercicio fiscal 2024-25.
El gobierno tiene que tomar otras decisiones relevantes a corto plazo
El gobierno británico se encuentra inmerso en otro proceso que determinará cuál es su verdadero enfoque respecto a la industria de combustibles fósiles del Reino Unido. El pasado 17 de agosto finalizó la consulta pública sobre el yacimiento petrolífero de Rosebank, mientras que la consulta sobre el proyecto de gas Jackdaw finalizó la última semana de agosto.
En ambos casos el gobierno de Andy Burnham debe decidir sobre el nuevo proceso de autorización medioambiental que está bloqueando su entrada en producción, tras de un largo proceso de litigios. Rosebank tiene muy avanzada su construcción y Jackdaw también tiene gran parte de su infraestructura ya instalada. Ambos proyectos forman parte de la empresa conjunta Adura que se creó en diciembre de 2025 entre las petroleras Equinor y Shell.
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