Ningún comentario El jueves por la noche Siemens AG anunciaba que había reducido su participación en su filial Siemens Energy hasta un 5,55%, desde un 15% a principios de año. Ayer fue la primera sesión en la que volvieron a cotizar las acciones de Siemens Energy, después de los días festivos de Semana Santa. La acción se mantuvo prácticamente plana durante las primeras horas después de la apertura, en niveles levemente por debajo de €150 por acción. A mediodía, la acción retrocedía un 1,7%.
Se esperaba una reacción más negativa por la presión vendedora en torno a la acción, en el caso de que la matriz continuará vendiendo en mercado sus acciones en Siemens Energy. Esta opción se ha impuesto sobre cualquier iniciativa de vender su participación en bloques.
La buena marcha de sus divisiones de turbinas de gas y equipo para redes
Las acciones de Siemens Energy han subido un 24,3% en lo que va de año, mientras que las acciones de la matriz han caído un 10,8%. Ambas acciones se han visto afectadas por la guerra de Irán con caídas entre el 4% de Siemens Energy y el 6% de la matriz. La buena marcha de las divisiones de turbinas de gas y de equipo para las redes eléctricas ha hecho que el descuento de la matriz frente a la filial se incremente, ya que está divisiones ‘’estrella’’ están localizadas en Siemens Energy.
De cara a un futuro próximo, las expectativas de los inversores siguen muy positivas respecto a la filial, a pesar de que las acciones llevan un buen recorrido. El pasado 30 de marzo, el fabricante alemán actualizó al mercado respecto al segundo trimestre, pendientes de la publicación de resultados trimestrales el próximo 12 de mayo.
En una breve presentación, el equipo gestor adelantó que esperaban otro sólido trimestre, que será seguido por una segunda mitad del año fiscal 2026 más débil. Esto refleja más el calendario de contratos de reserva de capacidad, que cualquier interpretación errónea que sugiera un debilitamiento del mercado. Con respecto a la capacidad de turbinas de gas, Siemens Energy tiene toda la capacidad vendida hasta el año fiscal 2028, mientras que las reservas de capacidad para el año fiscal 2029 se están llenando rápidamente. Finalmente indicaron que ya están recibiendo peticiones de reserva de capacidad para el año 2030.
En cuanto a su otra división ‘’estrella’’, equipo para redes eléctricas, el fabricante comunicó que el problema de esta división radica en el tiempo de entrega, más que en la demanda de equipo de redes de transmisión eléctrica, que sigue muy fuerte por nuevas inversiones en redes para integrar instalaciones en energías renovables a nivel global. Incluso con las ampliaciones de fábricas en marcha, esta demanda de equipo sigue superando la capacidad de la industria en general.
El plan de recompra de acciones también contrarresta futuras ventas de acciones
Otra de las razones por las que los inversores no deben estar preocupados porque la matriz siga vendiendo acciones en el mercado es el nuevo plan de recompra de acciones. Siemens Energy anunció en noviembre el lanzamiento de un plan de recompra de acciones propias de €6.000 millones, que estará vigente hasta el final del ejercicio fiscal 2028. El primer tramo, con un volumen máximo de €2.000 millones, comenzó el 4 de marzo.
De esta manera, la filial generaba una demanda adicional por sus propias acciones para contrarrestar las posibles futuras ventas de acciones por parte de la empresa matriz.
La creación de demanda para sus propias acciones tendrá un doble efecto: por un lado, una presión compradora sobre el precio de la acción, y por otro lado, evita incrementar el capital flotante de la compañía, ya de por sí importante, ya que la filial compra indirectamente sus propias acciones a la matriz.
La culminación de una separación en ‘’buenos términos’’
Las acciones de Siemens Energy comenzaron a cotizar independientemente de las de la matriz en septiembre del 2020, momento en el que la matriz ostentaba una participación del 35,1% y el fondo de pensiones del grupo un 9,9%. Desde entonces tanto el fondo de pensiones, como la matriz han ido progresivamente reduciendo sus participaciones.
Desde un principio, las intenciones de la matriz se dejaron muy claras a los inversores posicionados en la filial. La matriz dejó de ejercer un control sobre Siemens Energy y pasó a consolidar su participación por puesta en equivalencia. También se comprometió a reducir su participación sustancialmente en los 12 a 18 meses después de la separación.
El proceso de venta de acciones se ha prolongado más de lo esperado, ya que la matriz se abstuvo de vender acciones cuando los mercados se hundieron por la pandemia. Desde la ampliación de capital de marzo del 2023, la matriz se ha beneficiado de una revalorización acumulada de las acciones de su filial de más de un 600%. Siemens AG deja a su filial en un dulce momento operativo y de creación de valor para el accionista.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios