Política energética

Bruselas abre las ayudas al calor industrial a los pequeños reactores nucleares y la fusión

La segunda subasta del Fondo de Innovación, dotada con 1.000 millones de euros, amplía las opciones para descarbonizar el calor de los procesos industriales

Ningún comentario

La Comisión Europea ha abierto la puerta a las nuevas tecnologías nucleares en la descarbonización del calor industrial. Las condiciones definitivas de la segunda subasta de calor del Fondo de Innovación, fechadas el 24 de septiembre, incluyen entre las tecnologías elegibles los reactores modulares pequeños (SMR), los reactores modulares avanzados, los microreactores y la fusión para generar calor destinado a procesos industriales.

La convocatoria, cuya apertura está prevista para diciembre de 2026, movilizará 1.000 millones de euros para impulsar proyectos de calor industrial basados en tecnologías electrificadas, renovables directas —solar térmica y geotermia—, soluciones nucleares y combinaciones de estas alternativas.

El documento de condiciones de la subasta especifica que podrán concurrir proyectos que desplieguen "tecnologías nucleares innovadoras", incluyendo expresamente los reactores modulares pequeños de agua ligera, los reactores modulares avanzados, los microreactores y la fusión. También serán elegibles los proyectos híbridos que combinen estas tecnologías con otras soluciones contempladas en la convocatoria.

La iniciativa amplía así el campo tecnológico al que podrán acceder los recursos del Fondo de Innovación en un ámbito considerado estratégico por Bruselas para reducir las emisiones industriales: el calor de proceso. Según la Comisión, este representa el 47% de la demanda energética de la industria europea y aproximadamente tres cuartas partes de las emisiones directas de CO2 generadas por el sector, tomando como referencia los datos de 2018. En la actualidad, el 75% de la energía utilizada para generar calor industrial en la UE procede de combustibles fósiles, frente a alrededor de un 4% procedente de la electricidad.

Una bolsa de 1.000 millones

La ayuda se concederá mediante una subasta competitiva y adoptará la forma de una prima fija vinculada a la reducción efectiva de emisiones de gases de efecto invernadero. El apoyo se calculará en función del calor industrial producido y de las emisiones de CO2 evitadas y se prolongará durante cinco años desde la entrada en funcionamiento del proyecto.

Los promotores tendrán que expresar inicialmente la ayuda solicitada por unidad de calor producido, en euros por MWh térmico. Una fórmula automática convertirá posteriormente esa petición en una oferta expresada en euros por tonelada de CO2 evitada, utilizando un factor estándar de emisiones del gas natural. Las propuestas se clasificarán atendiendo a su precio de reducción de emisiones una vez aplicadas, cuando corresponda, las bonificaciones previstas.

Bruselas subastará 1.000 millones para impulsar la electrificación del calor industrial
Cumplirá la función de piloto para un futuro Banco de Descarbonización Industrial.

El presupuesto total se divide en tres categorías en función de la temperatura del calor suministrado. La de baja temperatura, para procesos de entre 80 y 100 grados centígrados, dispondrá de 100 millones de euros y admitirá proyectos de al menos 5 MW térmicos que utilicen bombas de calor con un COP superior a 1,5, renovables directas o calor nuclear. La categoría de temperatura media, entre 100 y 400 grados, contará con 600 millones y exigirá una capacidad mínima de 3 MW térmicos. Por último, la categoría de alta temperatura, para procesos por encima de 400 grados, dispondrá de otros 300 millones y también partirá de una capacidad mínima de 3 MW térmicos.

La Comisión podrá redistribuir entre las tres categorías los recursos que no se utilicen en alguna de ellas.

Un incentivo para las tecnologías que reduzcan la presión sobre la red

El diseño de la subasta incorpora además un incentivo específico para las soluciones que contribuyan a reducir el impacto del nuevo consumo eléctrico sobre las redes. Los proyectos que incorporen almacenamiento eléctrico o térmico, bombas de calor con un COP de al menos 1,5, calor renovable directo o calor nuclear podrán beneficiarse de una bonificación del 25% sobre el precio de la oferta a efectos de su clasificación.

En el caso del almacenamiento, deberá ser suficiente para sustituir el 20% del consumo eléctrico de red del proyecto o de la demanda térmica del proceso durante cuatro horas y poder activarse en un plazo de una hora. El mecanismo pretende evitar que la electrificación del calor industrial incremente el consumo durante las horas punta, cuando el sistema eléctrico puede afrontar mayores emisiones y costes asociados a la generación, las redes o las restricciones.

Los proyectos de calor nuclear podrán beneficiarse de esta bonificación directamente. En el caso de instalaciones híbridas, las condiciones establecen requisitos adicionales para combinar el calor nuclear o renovable directo con almacenamiento o bombas de calor.

Los proyectos deberán ser nuevos

Para acceder a las ayudas, la nueva capacidad térmica deberá ser realmente adicional. La Comisión establece que, en el momento de presentar la solicitud, no podrá haber comenzado la obra que implique un compromiso de inversión irreversible. El objetivo es garantizar el efecto incentivador de la subvención.

Los proyectos deberán estar ubicados en el Espacio Económico Europeo y podrán estar promovidos por compañías energéticas, desarrolladores de proyectos, empresas industriales u otros participantes. La convocatoria fija además un CAPEX mínimo de 2,5 millones de euros y una capacidad térmica mínima de 3 o 5 MW, dependiendo de la categoría de la subasta. La nueva capacidad deberá instalarse en una única localización física.

Acideka se convierte en la primera planta química que descarboniza el 100% de su producción de calor industrial con renovables y almacenamiento térmico
La compañía química familiar vasca inaugura en su planta de Lantarón un proyecto pionero de descarbonización que combina el sistema de almacenamiento térmico ThermalBox® de Build to Zero con una planta solar de autoconsumo de NetOn Power.

La convocatoria deja fuera determinados usos industriales, como la producción de calor para calefacción de edificios o para su venta a redes de calefacción urbana. Tampoco serán elegibles los procesos de electrólisis o los hornos de arco eléctrico para la fabricación de acero. Además, las instalaciones no podrán incorporar nueva capacidad alimentada con combustibles fósiles, salvo determinadas excepciones justificadas por barreras técnicas o de seguridad.

Hasta cinco años para entrar en operación

La Comisión establece plazos exigentes para evitar que las ayudas terminen respaldando proyectos que no lleguen a materializarse. Los beneficiarios tendrán un máximo de 2,5 años desde la firma del acuerdo de subvención para alcanzar el cierre financiero y de cinco años para entrar en operación.

Los proyectos seleccionados deberán aportar además una garantía de ejecución equivalente al 6% del importe máximo de la ayuda. Esta garantía podrá ejecutarse si no alcanzan el cierre financiero o la entrada en funcionamiento dentro de los plazos establecidos.

El pago estará directamente ligado al calor producido. Las instalaciones deberán medir y verificar tanto el volumen de calor como su temperatura mediante sistemas de gestión conformes con EMAS o ISO 50001. La producción deberá ser verificada por un tercero independiente para poder recibir los correspondientes pagos.

La Comisión también contempla mecanismos para penalizar el incumplimiento de los compromisos asumidos en la oferta. Si un proyecto que hubiera solicitado la bonificación por incorporar almacenamiento, una determinada bomba de calor, calor renovable o calor nuclear no acredita finalmente que ha desplegado la tecnología comprometida, podrá perder la ayuda y ejecutarse la garantía de cumplimiento.

Una segunda subasta tras la experiencia de 2025

La convocatoria de 2026 da continuidad a la primera subasta europea de calor industrial, anunciada en 2025 como proyecto piloto de cara al futuro Banco de Descarbonización Industrial. Aquella primera convocatoria recibió 85 ofertas y seleccionó 65 proyectos para la preparación de los acuerdos de subvención. Los proyectos seleccionados solicitaron conjuntamente 397 millones de euros de un presupuesto de 1.000 millones.

Para esta segunda edición, Bruselas ha simplificado parte del diseño y ha ampliado las tecnologías elegibles. La Comisión señala que el objetivo es no solo reducir las emisiones de los procesos industriales, sino también crear referencias de precios, facilitar la formación de nuevos mercados, reducir el riesgo de los proyectos y movilizar capital privado.

Los Estados del Espacio Económico Europeo podrán, además, recurrir al mecanismo denominado 'Auction-as-a-Service' para añadir financiación nacional a los proyectos seleccionados. De esta forma, los promotores podrán utilizar el mecanismo europeo de subasta y evaluación para acceder también a recursos nacionales, siempre que los correspondientes esquemas sean compatibles con las normas europeas de ayudas de Estado.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.