China quiere coches más prácticos y seguros: ¿adiós a las pantallas?
China prepara nuevas reglas para evaluar el impacto de las grandes pantallas, los HUD y los controles táctiles sobre la seguridad. El borrador exige además mandos físicos para determinadas funciones y plantea prohibir las pantallas plegables y flexibles.
Hace no tanto tiempo, lo más novedoso en el interior de un coche eran tener un MP3 o un cargador de CD en el que poder insertar varios discos. Posteriormente, la era digital nos proporcionó pantallas en las que incluso reproducir las indicaciones de la navegación para, hoy por hoy, disponer de todo un ecosistema digital en el que las pantallas han acaparado todo el protagonismo, tanto que incluso han suprimido por completo los comandos físicos, hasta el punto de que fabricantes como Volkswagen han anunciado a bombo y platillo la recuperación de estos botones casi como si hubieran inventado de nuevo la rueda.
Pues bien, en China, es decir, en uno de los mercados donde más rápidamente se han extendido las interfaces completamente digitales, se están preparando ahora nuevas exigencias para comprobar que esa evolución no termine perjudicando a la seguridad o complicando operaciones tan sencillas como encender las luces, activar los limpiaparabrisas o desempañar el parabrisas.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información chino (MIIT), junto con otros tres organismos estatales, ha abierto a consulta pública un proyecto de regulación destinado a reforzar la evaluación de los nuevos diseños introducidos por los fabricantes. El documento no establece una prohibición general de las grandes pantallas, pero sí obliga a someter los sistemas de infoentretenimiento centrales de gran tamaño, las superficies de visualización extensas y los head-up display complejos a nuevas pruebas antes de su homologación.
La intención de los reguladores es evaluar cómo afecta la información mostrada a la atención del conductor, comprobar el funcionamiento de estos sistemas en condiciones ambientales extremas y analizar también su comportamiento en caso de accidente. El borrador sí establece una línea roja mucho más concreta: las pantallas plegables y flexibles no estarían permitidas.
El tamaño no importa
Salpicadero del Xpeng G9 con hasta tres pantallas, dos de ellas de enorme tamaño. K.S.
Durante los últimos años, especialmente entre los fabricantes de vehículos eléctricos, el diseño interior ha evolucionado hacia salpicaderos prácticamente sin botones. Las pantallas centrales han absorbido desde la climatización hasta los retrovisores, las luces o determinados asistentes de conducción, una solución que reduce componentes físicos y permite actualizar funciones mediante software, pero obliga en muchos casos a apartar la vista de la carretera.
El borrador chino mantiene la posibilidad de utilizar controles táctiles, pero introduce una exigencia importante: las funciones relacionadas directamente con la seguridad deberán disponer también de un mando físico. Entre ellas figuran la iluminación, los limpiaparabrisas y las funciones de deshielo y desempañado. Las interfaces virtuales deberán además superar pruebas específicas sobre fiabilidad táctil, posibilidad de activaciones involuntarias y claridad de la respuesta que recibe el usuario.
La medida conecta con una revisión que el MIIT ya había iniciado este año sobre la interacción entre conductor y automóvil. Su programa de estandarización para 2026 incluye expresamente nuevos trabajos sobre interfaces táctiles y evaluación funcional del habitáculo, además de requisitos relacionados con inteligencia artificial y conducción automatizada.
Adiós a los excesos
Algunos fabricantes han recuperado los comandos físicos como es el caso del Grupo Volkswagen.Volkswagen
La nueva regulación no aparece de la nada ya que China aprobó recientemente nuevas condiciones para los tiradores de puertas ocultos, otra solución extendida primero por los eléctricos y adoptada después por buena parte de la industria. El proyecto actual amplía esa filosofía a diferentes elementos del habitáculo. Los denominados asientos de gravedad cero, los asientos giratorios y aquellos capaces de convertirse prácticamente en una cama deberán quedar bloqueados mientras el vehículo esté en movimiento. La preocupación de los reguladores está relacionada con la posición de los ocupantes durante un accidente y con la capacidad de cinturones y airbags para trabajar correctamente.
También se revisan los sistemas de iluminación exterior capaces de mostrar mensajes o gráficos personalizados y las nuevas formas de interacción mediante voz o gestos. En este último caso, China quiere evitar que un pasajero pueda modificar durante la marcha determinadas funciones críticas mediante comandos de voz. El borrador menciona expresamente la apertura de puertas o capó, los faros, los limpiaparabrisas y el desempañado. La filosofía regulatoria empieza así a alejarse de la idea de que cualquier función digital supone automáticamente una mejora. El criterio pasa a ser si esa innovación puede utilizarse con facilidad y seguridad cuando el coche está circulando.
La fecha de inicio: 2027
Algunos interiores parecen propios de una nave espacial. Mercedes-Benz
Si el texto mantiene el calendario actual, los nuevos modelos presentados para homologación desde el 1 de enero de 2027 tendrán que aportar información técnica y pruebas adicionales sobre este tipo de soluciones. Los automóviles que ya cuenten con autorización dispondrían hasta el 1 de julio de 2027 para completar la documentación y las verificaciones exigidas. Si después de ese plazo se detectan riesgos de seguridad y el fabricante no acredita el cumplimiento de las nuevas condiciones, las autoridades podrán exigir la paralización de la producción e incluso una llamada a revisión.
Esto no significa que todos los vehículos ya matriculados en China tengan que sustituir inmediatamente sus pantallas o recuperar botones físicos. La normativa afecta principalmente a los procedimientos de homologación y a la validación técnica de los modelos. El resultado, sin embargo, puede condicionar la siguiente generación de habitáculos por lo que cualquier cambio regulatorio de este alcance puede terminar influyendo también en los vehículos exportados a Europa.
China no plantea volver al salpicadero lleno de interruptores de hace dos décadas, pero sí introducir un principio que empieza a ganar terreno también en Europa: digitalizar una función no puede hacerla más difícil de utilizar cuando el conductor necesita mantener la atención en la carretera. El borrador del MIIT representa una corrección relevante precisamente porque llega desde un mercado que ha llevado la digitalización del habitáculo más lejos que prácticamente ningún otro.
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