El avance de las energías renovables está transformando el sistema eléctrico de Turquía y generando importantes beneficios económicos para el Estado. Según un informe publicado por Ember, el aumento récord de la generación renovable durante los primeros cinco meses de 2026 permitió reducir drásticamente los precios mayoristas de la electricidad y ahorrar alrededor de 746 millones de dólares en subsidios destinados a los hogares.
El aumento de la generación de energías renovables ahorra 750 millones de dólares en subsidios a la electricidad en Turquía
La producción eléctrica a partir de fuentes renovables alcanzó los 87 teravatios hora (TWh), con un incremento del 32%, representado el 61% de toda la electricidad generada en el país

Récord de generación renovable
Entre enero y mayo de 2026, la producción eléctrica a partir de fuentes renovables alcanzó los 87 teravatios hora (TWh), un incremento del 32% respecto al mismo periodo del año anterior y el volumen más alto registrado hasta la fecha. Gracias a este crecimiento, las renovables representaron el 61% de toda la electricidad generada en el país, la cuota más elevada de los últimos 26 años.

El impacto de este cambio fue inmediato en el mercado eléctrico. Los precios mayoristas de la electricidad descendieron hasta niveles históricos, especialmente durante abril y mayo. En abril, las energías renovables cubrieron el 71% de la generación total, mientras que en mayo alcanzaron un récord del 73%. Como consecuencia, los precios mayoristas disminuyeron un 72% y un 82%, respectivamente, en comparación con los mismos meses de 2025, alcanzando los niveles más bajos desde la creación del mercado diario de electricidad en 2011.
Esta caída de los precios tuvo un efecto directo sobre las cuentas públicas. Durante los últimos años, el Gobierno turco había destinado importantes recursos a subvencionar las facturas eléctricas de los hogares debido al fuerte aumento de los precios de la energía. El encarecimiento de los combustibles fósiles tras la pandemia de COVID-19 y las tensiones derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania provocaron que, desde junio de 2021, los precios mayoristas superaran las tarifas reguladas que pagan los consumidores domésticos.
Para evitar que este incremento afectara a las familias, las autoridades establecieron un sistema de subsidios que cubría la diferencia entre el precio de mercado y la tarifa regulada. Además, en 2022 se implantó una estructura tarifaria diferenciada según el nivel de consumo, con el objetivo de proteger a los hogares de menores ingresos y fomentar la eficiencia energética.
Adiós a las ayudas públicas
Sin embargo, la situación cambió de forma significativa en 2026. El auge de la generación renovable redujo tanto los precios mayoristas que, por primera vez en casi cinco años, estos se situaron por debajo de la tarifa residencial para los consumidores de mayor consumo. Este cambio redujo considerablemente la necesidad de ayudas públicas y permitió disminuir en un 43% el gasto total en subsidios eléctricos durante los primeros cinco meses del año.
En términos reales, el desembolso estatal en ayudas a la electricidad se situó en 1.150 millones de dólares, frente a más de 2.000 millones en el mismo periodo de 2025. El ahorro total ascendió a 861 millones de dólares, de los cuales el 77% —equivalente a 746 millones— se explica directamente por la caída de los precios mayoristas impulsada por las energías renovables.

Otro factor que contribuyó a esta reducción fue la modificación del sistema tarifario. A comienzos de 2026, el Gobierno redujo el umbral de consumo a partir del cual los hogares dejan de beneficiarse de las tarifas reguladas y pasan a pagar precios vinculados al mercado mayorista. Esta medida disminuyó el volumen de electricidad subvencionada y generó un ahorro adicional de 228 millones de dólares.
Liderazgo hidroeléctrico
Detrás del espectacular crecimiento de las energías limpias destaca especialmente la energía hidroeléctrica. Las abundantes precipitaciones registradas durante 2026 impulsaron la producción de las centrales hidráulicas hasta alcanzar 46 TWh en los primeros cinco meses del año, el nivel más alto jamás registrado para ese periodo. La hidroelectricidad representó así el 54% de toda la generación renovable del país.
Las condiciones meteorológicas desempeñaron un papel decisivo. El volumen de agua que llegó a las principales presas turcas durante los primeros meses de 2026 fue aproximadamente un 42% superior al registrado durante todo 2025. Esta circunstancia permitió incrementar significativamente la producción hidroeléctrica y reducir la dependencia de las centrales de combustibles fósiles, cuyos costes de generación son mucho más elevados.
No obstante, el informe advierte que esta situación favorable podría verse amenazada por el aumento de las sequías asociado al cambio climático. Durante la última década, el rendimiento medio de las centrales hidroeléctricas turcas ha disminuido de forma sostenida, lo que podría traducirse en una mayor dependencia del gas y el carbón si las precipitaciones disminuyen en el futuro.
Ante este escenario, los expertos recomiendan acelerar las inversiones en energía eólica y solar, simplificar los procesos administrativos para nuevos proyectos y fomentar la instalación de paneles solares en tejados. Estas medidas, concluye el informe, serán fundamentales para garantizar la seguridad del suministro, mantener bajos los precios de la electricidad y consolidar los beneficios económicos que las energías renovables ya están aportando a Turquía.
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