Movilidad

El coche eléctrico amplía su ventaja económica frente a los modelos de combustión

Un nuevo estudio EV Transition Check 2026 del ICCT sitúa el coste energético de utilizar un coche eléctrico un 33% por debajo de un gasolina en la Unión Europea

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El precio de compra sigue siendo uno de los principales frenos para el coche eléctrico, especialmente en los segmentos pequeños como el del Dacia Spring que acaba de ser renovada, pero la ventaja económica una vez que el vehículo empieza a rodar es cada vez más clara.

En este sentido, el nuevo análisis EV Transition Check 2026 elaborado por el International Council on Clean Transportation (ICCT), calcula que en en el pasado 2025 utilizar un eléctrico de batería le costó de media a sus usuarios un 33% menos que un automóvil equivalente de gasolina dentro de la Unión Europea. Una diferencia que, además, se ha ido ampliado durante este año por el encarecimiento del petróleo.

Una ventaja clara

Los mantenimientos son claramente más económicos, pero no es lo más representativo. MG

No obstante, ese 33% no corresponde únicamente al mantenimiento de taller, ni tampoco representa el coste total de propiedad del automóvil. El ICCT compara fundamentalmente los costes energéticos necesarios para recorrer una determinada distancia (electricidad frente a combustible) utilizando como referencia una combinación de recarga privada y pública. Es, por tanto, un dato de coste de utilización.

El mantenimiento de un coche eléctrico premium es un 85% más caro que uno convencional
El coste de mantenimiento de un vehículo eléctrico es hasta un 85% más caro que uno diésel, que es más habitual en el parque vehicular en España.

El análisis toma como referencia el mercado europeo y muestra cómo la mayor eficiencia del motor eléctrico compensa incluso parte de la diferencia existente entre las tarifas domésticas y las de los cargadores públicos. El informe oficial añade que incluso dependiendo exclusivamente de la infraestructura pública, el eléctrico seguía resultando más barato, aunque la ventaja se reducía considerablemente.

La recarga rápida es importante, pero incluso con ella, la rentabilidad del eléctrico es mayor. KGM

Y es que la recarga pública continúa siendo uno de los apartados con mayor margen de mejora. Según el ICCT, en junio de 2026 las tarifas ad hoc medias de la UE se situaban en torno a 0,50 euros/kWh en corriente alterna y 0,62 euros/kWh en corriente continua, IVA incluido. Un detalle representativo es que la electricidad pública cuesta aproximadamente el doble que la privada, una diferencia que condiciona mucho el ahorro real de quien no dispone de garaje o punto de carga propio.

El ICCT estima que, después de la crisis del petróleo iniciada en febrero, el coste energético de los coches de combustión aumentó entre un 12% y un 36%, mientras el de los eléctricos permaneció prácticamente estable. Por ello, el instituto considera probable que la ventaja observada en 2025 sea mayor cuando se disponga de los datos completos de este ejercicio.

La brecha tarifaria se reduce

Los precios también se han reducido en favor del eléctrico.

El otro dato relevante del informe está en el precio porque durante años, el menor coste por kilómetro del eléctrico quedaba condicionado por una inversión inicial sensiblemente superior. Si bien esa diferencia no ha desaparecido, sobre todo en los utilitarios y compactos, sí empieza a reducirse.

Tras analizar datos de más de 100.000 vehículos en Alemania, el ICCT concluye que los eléctricos ya alcanzaron en 2025 la paridad de precio inicial con los modelos de combustión en los tres segmentos de mayor tamaño: medio, medio-alto y lujo, mientras que en las categorías más pequeñas sigue existiendo una diferencia, aunque la oferta es también menor.

Es importante echar números para que sea lo más transparente posbible. Depositphotos

La evolución del coste de las baterías también ha influido ya que su coste global, ajustado a la inflación, cayó aproximadamente un 35% entre 2020 y 2025. En ese mismo periodo, el precio de los eléctricos en Alemania, una vez corregidos factores como la inflación, la autonomía o las prestaciones, descendió alrededor del 18%, mientras el de los automóviles de combustión aumentó un 2%.

Las baterías se han abaratado más rápidamente que los automóviles, mientras la autonomía media de los eléctricos ha aumentado aproximadamente un 30% en cinco años. Al mismo tiempo, el número de modelos BEV disponibles en Alemania se ha multiplicado por cuatro desde 2020 hasta rondar los 160, de los que unos 35 cuestan menos de 30.000 euros.

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