Petróleo & Gas

El petróleo se estabiliza tras Ormuz con expectativas de gasolina a la baja y volatilidad

La caída de los precios tiene lugar después de que Irán y Estados Unidos anunciaran a mediados de mes un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir Ormuz tras más de 100 días de conflicto.

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Los precios del petróleo, que en los últimos meses se han visto afectados por la guerra en Irán, se han estabilizado tras la reapertura del estrecho de Ormuz, que perturbó los mercados globales de crudo, con posibles efectos en la inflación en EE. UU. y en la rotación sectorial en Wall Street, en un contexto de menor presión sobre la gasolina, pese a la volatilidad.

El precio del Texas (WTI, en inglés) cerró la jornada del viernes en los 69,23 dólares el barril, una bajada semanal del 10,8 %. En lo que va de mes, ha caído un 21 %.

La caída de los precios tiene lugar después de que Irán y Estados Unidos anunciaran a mediados de mes un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir Ormuz tras más de 100 días de conflicto.

Según Kpler, la plataforma que monitoriza el transporte marítimo mundial, en lo que va de junio el paso de petróleo por Ormuz ha aumentado hasta unos 4,9 millones de barriles diarios (bpd).

Por su parte, Rystad Energy estima que la producción paralizada en todo el Golfo cayó a 9,6 millones de barriles diarios a mediados de junio, frente a los 11,7 de hace tres semanas.

La firma anota que el acuerdo alcanzado y la posterior decisión de Washington de levantar las sanciones al crudo iraní durante 60 días "han impulsado esta aceleración", por lo que prevé una recuperación total del suministro regional para finales de 2026.

Mientras, el precio de la gasolina en EE. UU. ha caído a 3,9 dólares el galón, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA), una bajada del 13,6 % respecto a mayo.

Desde que empezó la guerra, los estadounidenses han gastado 33.000 millones de dólares adicionales en gasolina, estima la Universidad de Brown.

Obstáculos de cara al futuro

Pese a la reapertura de Ormuz, todavía existen una serie de obstáculos "que deben superarse" en el estrecho, como la retirada de minas en las rutas marítimas, según los analistas de HSBC.

A su vez, algunos expertos señalan la fragilidad del acuerdo entre EE.UU. e Irán: Jerome Dortmans, analista de Goldman Sachs, considera que "todavía quedan por acordar muchos detalles técnicos" y que hace falta cautela.

Aún así, subraya, todo apunta a que "avanzamos hacia un entorno más tranquilo que permitirá al mercado de petróleo encontrar un equilibrio más saludable en cuanto a los precios".

El experto también destaca que, debido a los precios inicialmente más altos, el mercado "ha agotado los balances de las reservas globales, no solo de crudo sino de todo el complejo petrolero", y advierte de que estas pasarán "por un periodo de reconstrucción si la demanda regresa a los niveles anteriores al conflicto".

La semana pasada, las reservas comerciales de crudo estadounidense cayeron en 6,1 millones de barriles, hasta 412,1 millones de barriles, según la Administración de Información Energética.

Patrick De Haan, de GasBuddy, señala en X que, pese a la bajada de los precios, "las perspectivas están lejos de ser claras" debido a la incertidumbre persistente, especialmente después de que Irán "insinuara que Ormuz estaba cerrado" y de que EEUU advirtiera de posibles nuevos ataques a la nación persa.

Agrega que los precios de la gasolina "todavía no corren un riesgo significativo de sufrir una subida brusca, ya que algunos buques han seguido transitando" por Ormuz.

Expectativas de recuperación

Rystad Energy advierte de que si el tráfico de petroleros por esta ruta estratégica no se normaliza a corto plazo, los países tendrán que restringir de nuevo la producción.

"El conflicto de 2026 es la mayor crisis de volumen que ha registrado la región y la recuperación ya está en marcha", expresa.

No obstante, destaca que la región "se ha recuperado de todas las crisis de suministro anteriores, incluidos el embargo petrolero árabe, la guerra entre Irán e Irak y la invasión de Kuwait".

La firma estima que la producción de crudo iraní aumentará de los 2,4 millones de bpd actuales a 3,1 millones de bpd para agosto.

Además, si el alivio de sanciones se mantiene después de verano, su producción podría alcanzar los 3,3 millones de bpd a finales de año, por encima de los niveles previos al conflicto.

En cuanto a los mercados, los analistas creen que una bajada de la energía podría tener un efecto desinflacionario. Y precios más bajos del crudo suelen favorecer al consumo y a sectores industriales y tecnológicos al reducir costes, pero presionan al energético, lo que puede generar rotación sectorial en el S&P 500.

"El mercado interpreta el petróleo más barato como un apoyo al crecimiento, con un coste relativo para la energía", señalan estrategas de Morgan Stanley.

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