Renovables  ·  Petróleo & Gas  ·  Política energética

España, entre los países europeos más vulnerables a la nueva crisis del petróleo por Ormuz

Schroders alerta de que el impacto de esta disrupción podría tener consecuencias comparables a las grandes crisis petroleras de los años setenta

Ningún comentario

La nueva crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz amenaza con reactivar en 2026 un escenario de inflación persistente, desaceleración económica y tensión geopolítica global, con Asia como principal región expuesta y con España entre los países europeos más vulnerables por su elevada dependencia energética exterior. Así lo advierte un análisis elaborado por Schroders, que alerta de que el impacto de esta disrupción podría tener consecuencias comparables a las grandes crisis petroleras de los años setenta.

El informe, firmado por la economista sénior para Europa y especialista en clima Irene Lauro, sostiene que la interrupción del tránsito energético por Ormuz —paso clave para el comercio mundial de petróleo y gas— llega en un momento especialmente delicado para las economías internacionales, todavía inmersas en la adaptación a la crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania iniciada en 2022.

Fijación de precios

Según el documento, las economías asiáticas son las más expuestas porque importan más del 80% de los cargamentos de petróleo y gas que atraviesan el estrecho. Japón y Corea del Sur aparecen como los países más vulnerables debido a su enorme dependencia de combustibles fósiles importados. Sin embargo, Europa tampoco queda al margen. Aunque solo importa alrededor del 5% de su petróleo y el 13% de su gas natural licuado a través de Ormuz, el informe subraya que la fijación global de precios energéticos acabará trasladando las tensiones a los consumidores y empresas europeos.

En este contexto, España figura entre los países europeos con mayor exposición a una nueva escalada energética. El análisis destaca que España, Italia y Alemania importan más de dos tercios de la energía que consumen, lo que incrementa el riesgo de sufrir un episodio de estanflación, caracterizado por un crecimiento económico débil acompañado de nuevas presiones inflacionistas. La competencia internacional por los cargamentos de gas natural licuado, especialmente entre Europa y Asia, podría además mantener elevados los precios durante más tiempo.

El precio del petróleo baja a 107 dólares, con las Bolsas europeas apuntando a ganancias moderadas
Subida generalizada de las Bolsas asiáticas tras anunciar Trump un proyecto humanitario para la salida de los buques atrapados en Ormuz.

El informe advierte de que las crisis energéticas raramente terminan con una simple vuelta a la normalidad y suelen desencadenar cambios estructurales duraderos en la política energética de los países afectados. En este sentido, Schroders recuerda que las crisis petroleras de 1973 y 1979 transformaron profundamente las estrategias energéticas de numerosas economías occidentales. Francia respondió entonces acelerando su expansión nuclear mediante el Plan Messmer, mientras Dinamarca apostó por la autosuficiencia energética y el desarrollo temprano de la energía eólica.

Frente a esos modelos, Italia optó históricamente por diversificar proveedores sin reducir de manera significativa su dependencia exterior, una estrategia que terminó reforzando durante décadas la dependencia europea del gas ruso. El informe señala que esa vulnerabilidad quedó expuesta tras la guerra de Ucrania, cuando la Unión Europea se vio obligada a reducir drásticamente las importaciones energéticas procedentes de Rusia y a buscar suministros alternativos, especialmente gas natural licuado estadounidense.

Dividendo de la descarbonización

Sin embargo, en el otro lado de la balanza, la actual crisis, según Schroders, podría acelerar nuevamente la transición energética y reforzar el denominado “dividendo de la descarbonización”, basado en el desarrollo de energías renovables locales para reducir la dependencia geopolítica de combustibles importados. El análisis destaca que en 2025 la energía eólica y solar ya superaron por primera vez a los combustibles fósiles en la generación eléctrica de la Unión Europea, un cambio considerado clave para reforzar la seguridad energética del continente.

EEUU a Europa: abrir el Estrecho de Ormuz es "una lucha más suya que nuestra"
EEUU ha interrumpido el paso de 34 buques desde el inicio del bloqueo naval a la República Islámica, según el Pentágono.

El documento concluye que la nueva tensión en los mercados energéticos podría convertirse en un catalizador para acelerar inversiones en energías renovables, infraestructuras eléctricas y sistemas menos expuestos a crisis geopolíticas, en un contexto en el que la seguridad energética vuelve a situarse en el centro de las decisiones económicas y políticas internacionales.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.