Joaquín Rodríguez (Moeve): "Esperamos empezar a producir hidrógeno verde a escala industrial en 2029"
El director de Hidrógeno de la compañía señala que aunque los cambios políticos puedan afectar a los ritmos o a los marcos regulatorios, la Unión Europea mantiene el hidrógeno verde como uno de los pilares estratégicos para reforzar su autonomía energética
En las últimas semanas, el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde ha vuelto a situarse en el centro del debate energético europeo. Moeve ha dado luz verde a la decisión final de inversión para la primera fase del proyecto, denominada Onuba, con más de 1.000 millones de euros destinados a construir la que será la mayor planta de hidrógeno verde del sur de Europa, con 300 MW de electrólisis ampliables a 400 MW.
La iniciativa forma parte de un proyecto industrial mucho más amplio que aspira a crear en Andalucía uno de los grandes hubs europeos de moléculas renovables, con una capacidad total prevista de hasta 2 GW de electrólisis y una producción potencial de 300.000 toneladas de hidrógeno verde al año.
Con este contexto —y en un momento en el que Europa busca acelerar su transición energética y reducir su dependencia de los combustibles fósiles— Moeve quiere situar a Andalucía en el mapa mundial del hidrógeno verde.
Para analizar el alcance de este proyecto, su impacto industrial y las perspectivas del hidrógeno renovable en España y en Europa, hemos hablado desde El Periódico de la Energía con Joaquín Rodríguez, director de Hidrógeno de Moeve.
Desde Moeve han planteado convertir Andalucía en una referencia mundial del hidrógeno verde. ¿Qué factores hacen posible esa ambición y hasta qué punto puede competir con otras regiones líderes en esta tecnología? El consejero delegado, Maarten Wetselaar, ha hablado incluso de convertir Andalucía en “la Arabia Saudí del hidrógeno verde”. ¿Qué condiciones deben darse para que ese paralelismo llegue a materializarse?
Andalucía puede convertirse en una referencia mundial del hidrógeno verde porque reúne unas condiciones únicas de recursos renovables, especialmente sol y viento, que permiten producir energía a un coste prácticamente la mitad que en el norte de Europa. Esa ventaja competitiva, unida a la disponibilidad de terreno e infraestructura industrial, sitúa a la región en una posición privilegiada frente a otros hubs globales.
Cuando hablamos de Andalucía como “la Arabia Saudí del hidrógeno verde” nos referimos a que, igual que ese país tiene las reservas fósiles más baratas y accesibles del mundo, Andalucía dispone de espacio y de los recursos renovables más abundantes y de menor coste de Europa. Esto le permite producir hidrógeno verde a precios muy competitivos y convertirse en un proveedor estratégico para el continente.
Para avanzar hacia ese objetivo, desde Moeve estamos desarrollando una planta de hidrógeno verde que será la más grande del sur de Europa, además de una planta de biocombustibles 2G que ya ha completado más del 50% de su construcción y que conlleva una inversión de 1.200 millones de euros. Apostamos por ello porque creemos que Andalucía y España tienen el potencial de convertirse en ese centro de producción de energía renovable que Europa necesita.
¿Cómo encaja el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde dentro de la estrategia global de transición energética de Moeve y su cambio desde el negocio tradicional del petróleo? ¿Qué papel jugarán los parques energéticos de Palos de la Frontera y San Roque dentro de este ecosistema?
El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde es uno de nuestros proyectos estrella, y ponerlo en marcha con el anuncio de la construcción de la primera fase demuestra el avance de la transformación que anunciamos en 2022.
Nuestro objetivo es ser un referente en la producción de moléculas verdes, tanto para descarbonizar nuestra propia actividad como la de nuestros clientes. Estamos trabajando en la sustitución progresiva del negocio fósil por un modelo basado en moléculas verdes.
En este contexto, nuestros Energy Parks de Palos de la Frontera, en Huelva, y de San Roque, en Cádiz, jugarán un papel fundamental. Ambos serán consumidores directos de hidrógeno verde para descarbonizar sus procesos y para la producción de biocombustibles, actuando como nodos industriales que dan estabilidad de demanda al valle y permiten escalar la producción.
El proyecto contempla 2 GW de electrólisis y una producción de hasta 300.000 toneladas de hidrógeno verde al año. ¿Cuáles serán los principales sectores que lo consumirán y en cuáles creen que será competitivo antes?
El hidrógeno verde jugará un papel relevante en la descarbonización de los sectores difíciles de electrificar, especialmente en ámbitos como la industria o el transporte pesado.
“Las ayudas públicas y los fondos europeos son importantes para acelerar el desarrollo de este tipo de proyectos"
Esto incluye sectores como el transporte marítimo, el transporte aéreo o el transporte pesado por carretera, además de determinadas aplicaciones industriales. En muchos de estos casos, además, existen obligaciones regulatorias de descarbonización que impulsarán la adopción de este tipo de moléculas verdes.
El proyecto completo podría superar los 3.000 millones de euros de inversión. ¿Cuál es el calendario previsto para movilizar ese capital y qué factores pueden acelerarlo o retrasarlo? Además, el proyecto cuenta con ayudas públicas y fondos europeos. ¿Hasta qué punto son determinantes?
Hay varios factores que pueden influir en el ritmo de desarrollo de los proyectos. Entre los más relevantes están la regulación vinculada a la demanda, la concesión de permisos, las conexiones a la red eléctrica y los distintos trámites administrativos asociados.
Las ayudas públicas y los fondos europeos son importantes para acelerar el desarrollo de este tipo de proyectos. En cualquier caso, aunque los cambios políticos puedan afectar a los ritmos o a los marcos regulatorios, la Unión Europea mantiene el hidrógeno verde como uno de los pilares estratégicos para reforzar su autonomía energética.
La iniciativa Onuba contempla una primera planta de 300 MW de electrólisis ampliable a 400 MW. ¿Qué condiciones determinarán esa ampliación y cuándo esperan que la planta empiece a producir hidrógeno verde a escala industrial?
La ejecución adicional de 100 MW está sujeta principalmente a la obtención de capacidad adicional en la red eléctrica y a la aprobación del consejo de administración.
Actualmente ya han comenzado las obras de preparación de terrenos y la construcción civil arrancará en las próximas semanas. Nuestro objetivo es que la producción de hidrógeno verde a escala industrial comience en 2029.
El hidrógeno verde sigue siendo más caro que el convencional. ¿A qué precio esperan producirlo y qué factores determinarán su competitividad?
La competitividad vendrá principalmente de la combinación de electricidad renovable barata, escala industrial y eficiencia tecnológica. Con estos factores, el hidrógeno verde irá convergiendo progresivamente con el coste del hidrógeno convencional.
En ese sentido, tanto el coste de la electricidad renovable como la eficiencia de los electrolizadores tienen un impacto directo en el precio final. La competitividad del suministro eléctrico en Andalucía se traslada al coste del hidrógeno. Además, en el proyecto Onuba los electrolizadores se integran con otros activos de producción de hidrógeno dentro del concepto de “anillo”, lo que permite aumentar su utilización y mejorar la eficiencia económica del sistema.
En un contexto en el que muchos proyectos de hidrógeno en Europa están sufriendo retrasos o cancelaciones, ¿qué garantías tiene Moeve para cumplir su calendario? Además, algunos expertos estiman que España podría alcanzar 4 GW de producción de hidrógeno renovable en 2030. ¿Es un objetivo realista?
Nuestra principal garantía es que la demanda local de hidrógeno verde está asegurada en nuestros propios parques energéticos, lo que da estabilidad al proyecto.
Además, existe un mercado europeo dispuesto a importar moléculas verdes a precios más competitivos que los que pueden producir en países del norte de Europa.
“La competitividad vendrá principalmente de la combinación de electricidad renovable barata, escala industrial y eficiencia tecnológica"
En cuanto al objetivo de capacidad instalada, creemos que es alcanzable, aunque España necesitará más. En realidad, el verdadero despegue del hidrógeno renovable llegará a partir de esa fecha.
¿Qué infraestructuras adicionales serán necesarias para consolidar este hub y podría Moeve replicar el modelo de valle del hidrógeno en otras regiones?
Para escalar la producción serán necesarias infraestructuras como redes de transporte de hidrógeno, almacenamiento y puertos energéticos. Nuestros centros estarán conectados a la red troncal de hidrógeno, y además España cuenta con una posición estratégica para convertirse en líder mundial en producción y exportación de hidrógeno verde.
La abundante generación de energías renovables, las infraestructuras energéticas existentes y puertos clave como los de Algeciras o Huelva refuerzan ese potencial.
En este momento estamos centrados en arrancar el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, en el que llevamos tiempo trabajando. Con la presentación de la que será la mayor planta de hidrógeno verde del sur de Europa demostramos nuestro compromiso de convertir Andalucía en un enclave estratégico para producir energía renovable y reforzar la autonomía energética del continente.
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