Las emisiones globales de metano de minas de carbón (CMM, por sus siglas en inglés) se han mantenido prácticamente sin cambios desde 2021, incluso mientras la producción de carbón sigue aumentando, según un nuevo informe del centro de estudios energéticos Ember.
Las emisiones mundiales de metano procedentes de las minas de carbón se mantienen estables a pesar del aumento de la producción de carbón
Las tecnologías existentes podrían reducir más de la mitad de las emisiones durante esta década, según Ember

La primera edición anual del Global Coal Mine Methane Review de Ember ofrece la primera visión integral de las tendencias en las emisiones de metano de minas de carbón, basada en datos reportados por 73 países productores de carbón, estimaciones independientes y observaciones satelitales.

El análisis muestra que las emisiones de metano no han disminuido desde el lanzamiento del Compromiso Global sobre el Metano (Global Methane Pledge), cuyo objetivo es reducir las emisiones mundiales de metano en un 30 % para 2030. Esta falta de progreso se produce casi cinco años después de la puesta en marcha del compromiso.
El metano es un potente gas de efecto invernadero liberado durante y después de la extracción de carbón, con un efecto de calentamiento mucho mayor que el dióxido de carbono a corto plazo. A pesar de ello, el CMM sigue siendo poco monitoreado y en gran medida ausente del foco de las políticas públicas.
Siete países concentran el 94% de las emisiones
Solo un pequeño número de países concentra la mayoría de las emisiones de metano procedentes de minas de carbón. Casi todas (94 %) las emisiones de CMM provienen de solo siete países: China, Estados Unidos, Rusia, India, Australia, Polonia y Ucrania.
El análisis de Ember muestra que la minería del carbón emitió alrededor de 35 millones de toneladas de metano en 2023, una cifra comparable a las emisiones de la industria petrolera o de la industria del gas. Sin embargo, la falta de mediciones implica que las emisiones reales podrían ser significativamente mayores que las reportadas.
Solo 23 de los 73 países productores de carbón reportaron datos de CMM en 2023, dejando alrededor de 31 millones de toneladas de emisiones sin reportar ante la CMNUCC (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático). Ember estima que el 89 % de las emisiones globales no quedó reflejado en los inventarios oficiales de la CMNUCC. Además, el 99 % de la producción de carbón reportada proviene de países que dependen de factores de emisión genéricos en lugar de mediciones directas a nivel de mina.
Al mismo tiempo, muchos países reportan una disminución de las emisiones de metano por tonelada de carbón producida. Esta tendencia está impulsada en gran medida por cambios en las prácticas mineras y en las metodologías de reporte, más que por una implementación generalizada de medidas específicas para reducir el metano.
Reducir las emisiones con tecnologías ya existentes es posible
La buena noticia es que el informe también concluye que es posible lograr reducciones sustanciales de emisiones con tecnologías ya existentes. Más de la mitad de las emisiones globales de CMM podrían reducirse esta década utilizando soluciones actualmente disponibles, y parte de ellas podría aplicarse sin costo neto.
El metano presente en el aire de ventilación, que representa una gran proporción de las emisiones de las minas subterráneas, puede reducirse mediante tecnologías probadas como los oxidadores térmicos regenerativos. El metano capturado mediante sistemas de drenaje también puede utilizarse como combustible, generando una fuente adicional de ingresos.
“Las emisiones de metano de las minas de carbón permanecen en gran medida sin reportar, ocultando su verdadera magnitud”, afirmó Rebekah Horner, analista de datos de metano de minas de carbón en Ember. “Sin embargo, las soluciones ya existen y están listas para implementarse ampliamente. Esto crea una clara oportunidad para acelerar el progreso climático utilizando herramientas que ya están disponibles”.
Las recientes interrupciones en el Estrecho de Ormuz han puesto de manifiesto la fragilidad de las cadenas globales de suministro de combustibles fósiles. En este contexto, el CMM destaca como una fuente de energía ignorada que actualmente se desperdicia en lugar de aprovecharse.
El metano que puede capturarse y utilizarse directamente en las minas de carbón mediante sistemas de drenaje y recuperación in situ representa alrededor de 15 bcm (mil millones de metros cúbicos), equivalente aproximadamente a una octava parte de los 112 bcm de GNL que transitaron por el Estrecho de Ormuz en 2025.
Abordar el metano de las minas de carbón
“No se alcanzarán los objetivos globales de metano a menos que se aborde directamente el metano de las minas de carbón”, afirmó Nishant Bhardwaj, director del Programa de Metano de Minas de Carbón en Ember. “Se trata de una parte clara y accionable del problema que ha sido ignorada durante demasiado tiempo. Abordarla ahora generaría beneficios climáticos inmediatos a una velocidad que pocas otras medidas pueden igualar”.
Las emisiones de metano de minas de carbón siguen estando en gran medida sin reportar, ocultando su verdadera dimensión. Un sistema de reporte transparente y basado en mediciones aumentaría la confianza en las cifras oficiales, y las tecnologías de mitigación existentes podrían reducir las emisiones en más de la mitad durante esta década.
Sin embargo, las soluciones ya existen y están listas para implementarse a gran escala. Esto crea una clara oportunidad para acelerar el progreso climático utilizando herramientas ya disponibles, al tiempo que se recupera la confianza en los compromisos internacionales sobre el metano. Mejorando la calidad de los datos y desplegando soluciones probadas, el sector puede reducir su impacto climático y apoyar una transición energética más fluida.
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