Un análisis de Wood Mackenzie advierte de que el bajo nivel de almacenamiento de gas en Europa, unido a una nueva interrupción del tráfico por el estrecho de Ormuz, ha impulsado los precios al contado más de un 50% desde los mínimos registrados en junio y pone en riesgo la seguridad del suministro para el invierno de 2026/27.
Las reservas europeas de gas podrían situarse por debajo del 70% antes del próximo invierno
Las causas, a juicio de Wood Mackenzie, son que las reservas apenas superan el 50%, la demanda asiática vuelve a los niveles de 2025 y la oferta no crece

Según la consultora, tres factores están presionando simultáneamente al mercado. En primer lugar, las reservas de gas en Europa apenas superan el 50%, un nivel inusualmente bajo para finales de julio. En segundo lugar, la demanda asiática de gas natural licuado (GNL) ha regresado a los niveles de 2025, a pesar de la reducción de los volúmenes procedentes de Catar, lo que intensifica la competencia con Europa por los cargamentos disponibles. A ello se suma el escaso crecimiento previsto de la oferta mundial de GNL durante los próximos doce meses, ya que los nuevos proyectos cataríes no recuperarán su plena capacidad hasta la segunda mitad de 2027.
Subida de los precios a la vista
Incluso en un escenario hipotético optimista, en el que Catar alcanzara su capacidad operativa total a finales de septiembre —excluyendo las instalaciones dañadas—, el análisis de Wood Mackenzie estima que las reservas europeas apenas alcanzarían el 75% el 1 de noviembre. La media de los últimos cinco años para esa fecha es del 90%. Si el estrecho de Ormuz permaneciera cerrado durante otros dos meses, el nivel de almacenamiento caería por debajo del 70%, lo que provocaría nuevas subidas de precios y obligaría a algunas economías emergentes asiáticas, ya tensionadas por el elevado coste del GNL, a reducir su demanda.
"Las bajas reservas europeas, la fuerte demanda asiática y el escaso crecimiento de la oferta mundial de GNL hacen prácticamente inevitable que los precios se mantengan elevados durante este invierno y a lo largo de 2027", afirmó Massimo Di Odoardo, vicepresidente de Investigación de Gas y GNL de Wood Mackenzie.
Principales conclusiones
- Europa afronta el invierno 2026/27 con un déficit estructural de almacenamiento. Las reservas, ligeramente por encima del 54%, se sitúan en niveles históricamente bajos para finales de julio. Incluso en el escenario más favorable, el continente iniciaría la temporada de calefacción con un almacenamiento del 75%, frente al 90% de media de los últimos cinco años.
- Los precios al contado del gas han aumentado más de un 50% desde el 12 de junio y cotizan por encima de los 60 euros por MWh (20 dólares por millón de BTU). El mercado del gas está mostrando una mayor sensibilidad que el del petróleo ante las interrupciones del suministro.
- El déficit de oferta no se corregirá a corto plazo. No se espera una incorporación significativa de nueva capacidad de GNL en los próximos nueve a doce meses, mientras que la nueva producción de Catar no estará plenamente operativa antes de la segunda mitad de 2027.
- Algunas economías emergentes de Asia no solo tendrán que afrontar precios elevados, sino también una destrucción de la demanda. Mientras los países con mayor capacidad económica podrán absorber el incremento de costes, los mercados de menor renta tendrán más dificultades.
- El mercado mundial de GNL podría no reequilibrarse hasta 2028. Una interrupción prolongada del suministro o nuevos riesgos geopolíticos reducirían tanto la duración como la magnitud del esperado exceso de oferta global.
Implicaciones para Europa
Wood Mackenzie subraya que la situación no es comparable con la crisis energética de 2022. Aunque los precios todavía están lejos de los máximos alcanzados tras la invasión rusa de Ucrania, que eliminó una parte importante del suministro por gasoducto, la inversión sostenida en energías renovables en Europa ha reducido desde entonces la exposición del mercado eléctrico al gas.
No obstante, la consultora advierte de que Europa se acerca a un escenario de elevada tensión energética. Las alternativas inmediatas al gas son limitadas y la Unión Europea se enfrenta a una decisión compleja: mantener el calendario previsto para prohibir todas las importaciones de GNL ruso a partir de enero de 2027 y endurecer la normativa sobre emisiones de metano podría restringir la flexibilidad de las importaciones precisamente cuando más necesaria resulta.
La resiliencia del suministro será uno de los principales temas de debate en Gastech 2026, la gran cita internacional del sector del gas, que se celebrará en septiembre en Bangkok.
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