España lleva años ocupando una posición muy destacada dentro de la estructura industrial de Renault, pero el próximo ciclo supondrá un cambio más profundo aún. Palenciapasará a fabricar vehículos eléctricos desarrollados sobre la nueva plataforma RGEV Medium 2.0, mientras Valladolid ampliará su actividad con nuevos modelos y una línea específica para el montaje de baterías. Para preparar ambas plantas, el grupo destinará 600 millones de euros entre 2026 y 2030.
La inversión forma parte de futuREady, el nuevo plan estratégico de Renault Group, y contempla la adjudicación de cinco modelos a sus instalaciones españolas. La compañía todavía no ha revelado cuáles serán, aunque sí confirma que dos corresponderán a eléctricos del segmento C. La decisión da a las factorías españolas visibilidad industrial durante los próximos años y, sobre todo, incorpora al país a una parte de la ofensiva eléctrica que Renault había concentrado hasta ahora principalmente en Francia.
Plataforma de 800 V para Palencia
Imagen del Renault Rafale 4x4 E-Tech 300CV híbrido enchufable producido en Palencia.Renault
El movimiento de mayor alcance se producirá en Palencia. La planta recibirá la RGEV Medium 2.0, una arquitectura nativa eléctrica desarrollada para la siguiente generación de modelos de tamaño medio del grupo. Entre sus objetivos técnicos figura alcanzar hasta 750 kilómetros de autonomía WLTP en configuraciones completamente eléctricas y utilizar un sistema eléctrico de 800 voltios.
Esta última característica permitirá trabajar con potencias de carga considerablemente superiores a las de los actuales modelos de Renault, aunque las cifras definitivas dependerán de cada vehículo y de la batería que incorpore. La plataforma también está preparada para versiones eléctricas de autonomía extendida, para las que Renault habla de hasta 1.400 kilómetros combinados. Es una señal de que el fabricante no pretende limitar la arquitectura a una única solución mecánica y busca mantener cierto margen de adaptación a la evolución de la demanda.
Christian Stein, CEO del Renault Group EspanaRenault
La compañía menciona además tiempos de carga rápida de hasta diez minutos. Conviene entender esta referencia como un objetivo tecnológico de la nueva plataforma y no como el tiempo necesario para completar una carga de cero a cien. Las especificaciones definitivas se conocerán cuando Renault presente los modelos que utilizarán esta base.
Dos nuevos eléctricos del segmento C
La elección del segmento tampoco parece casual. El C concentra algunos de los modelos de mayor volumen en Europa y será una de las áreas donde más tendrá que crecer el coche eléctrico durante los próximos años si los fabricantes quieren cumplir sus objetivos de emisiones.
Renault ya cuenta en esta categoría con modelos como el Mégane E-Tech (prueba) y el Scénic E-Tech, ambos producidos en Francia. Los dos vehículos asignados ahora a Palencia pertenecerán igualmente a ese segmento, pero la compañía no ha confirmado si sustituirán a modelos actuales, ampliarán la gama o corresponderán a alguna de sus otras marcas.
De esta manera cambia el reparto industrial, ya que España dejará de estar centrada casi exclusivamente en la fabricación de híbridos y vehículos con motor de combustión para incorporarse también a la producción eléctrica de nueva generación.** Cierto es que existe el precedente del Twizy, fabricado en Valladolid desde 2012, aunque aquel modelo estaba homologado como cuadriciclo y pertenecía a un proyecto industrial muy diferente. La llegada de una plataforma para turismos eléctricos de gran volumen supone un salto considerablemente mayor.
Valladolid suma baterías y nuevos modelos
Fábrica de Renault en Valladolid. Renault
Valladolid también tendrá un papel importante. Además de recibir parte de los cinco vehículos contemplados en el plan, su factoría de Carrocerías incorporará una nueva línea de montaje de baterías. La instalación amplía una actividad que Renault ya desarrolla en Castilla y León para sus vehículos electrificados y permitirá suministrar parte de los componentes necesarios para los nuevos programas industriales.
Actualmente, Valladolid produce modelos como Captur (prueba) y Symbioz (contacto), mientras Palencia se encarga de Austral (prueba), Espace y Rafale. Buena parte de esa producción se exporta al resto de Europa, una estructura que Renault pretende mantener y ampliar con las nuevas adjudicaciones. El grupo vincula además la inversión al convenio colectivo acordado para el periodo 2026-2028 y a los niveles de productividad alcanzados por las factorías españolas. El programa contribuirá a dar continuidad a más de 6.000 empleos directos, aunque no se han anunciado por ahora nuevas contrataciones asociadas específicamente a los eléctricos.
Renault no ha detallado qué parte de la inversión procederá de cada vía ni cuánto corresponde específicamente a la electrificación. Tampoco conocemos todavía los nombres de los cinco nuevos vehículos ni el calendario exacto de cada lanzamiento. Esos serán los siguientes datos importantes. Lo que sí está definido es el cambio industrial que impulsará la industria nacional.
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