La vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, considera "de cajón" que no se permita a las compañías energéticas que generen ganancias injustificadas como consecuencia de la guerra en Oriente Medio.
En una entrevista en Catalunya Ràdio, Ribera se ha referido así a la demanda de diversos estados de la UE, entre ellos España, Alemania o Italia, a la Comisión Europea para que permita un impuesto a las energéticas por los beneficios generados a raíz de la guerra.
Ribera ha explicado que la Comisión Europea está "analizando todo el menú de cosas que fueron efectivas en la crisis anterior, monitorizando cómo se van comportando los precios" y definiendo un "esquema transparente y conocido por parte de todos", al tiempo que se estudian también "medidas adicionales y concretas que se puedan plantear por parte de algunos estados miembros".
"No necesariamente debe ser un impuesto" esa herramienta que plantean estos países, ha dicho Ribera, que ha recordado que en la anterior crisis energética, en 2022, se habilitaron medidas para evitar que las energéticas pudieran romper contratos de suministro eléctrico para volverlos a ofrecer a precios "muy superiores" simplemente con la advertencia europea de que parte de ese incremento en el precio estaría sujeto a un impuesto, que finalmente no se recaudó.
Las ganancias de las energéticas
"La demanda política legítima en esto es cómo garantizar" que el incremento en los precios se debe estrictamente a la subida de los costes ya que, si no es así, se acabarían generando "unos beneficios que no tienen justificación para las compañías energéticas", y ha apostillado: "Esto es de cajón que no se puede permitir".
En cualquier caso, ha llamado a mantener el debate "dentro de lo razonable y de lo sensato", y ha añadido: "No creo que podamos estar pensando en medidas extraordinarias todos los meses".
Por otra parte, Ribera ha defendido que la UE debe mantener sus planes de apuesta por las renovables y de transformación de su modelo energético, y ha advertido de que algunos pueden tratar ahora de "romper la baraja" y de eliminar agendas con la excusa de la guerra en Oriente Medio.
Sin embargo, sí ha abierto la puerta a ser "un poco más flexibles en plazos concretos o en porcentajes" por cuestiones económicas y ante este contexto geopolítico, pero "siempre y cuando" la UE no se "desvíe" ni "ponga en riesgo" su proceso de transformación energética.
En esta línea, Ribera ha alertado de que la crisis energética que ha generado la guerra en Oriente Medio ya está provocando consecuencias económicas en cadena y afectará "a los bolsillos de todo el mundo", porque repercute en los precios de carburantes, fertilizantes, plásticos y también afecta a la industria farmacéutica y química.
Por ello, ha apelado a buscar "soluciones energéticas de proximidad" y a ser solidarios con los sectores o personas que lo "pueden pasar mal", pero también ha apelado a ser "cuidadosos al ahora de gestionar los recursos públicos".
En cuanto al debate sobre si alargar o no la vida de las centrales nucleares, ha dicho que corresponde a cada país decidir su modelo energético.






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