Visalia, operador de infraestructuras de energía y telecomunicaciones y patrono fundador de la Fundación Energía Responsable, y Cáritas Diocesana de Zaragoza han firmado un convenio de colaboración para impulsar un nuevo Banco de Energía destinado a reducir la pobreza energética y garantizar el acceso a suministros y servicios esenciales a las familias más vulnerables.
Con este acuerdo, el Banco de Energía de Zaragoza se convierte en el mayor de España en cuanto a territorio de actuación, ya que prestará servicio tanto en la capital aragonesa como en todos los municipios donde Cáritas Diocesana de Zaragoza desarrolla su actividad social con 86 puntos de acogida parroquiales, 39 municipios urbanos y 47 rurales, con más de 916.000 habitantes en global.
A través de este convenio, Visalia participará como promotor del Banco de Energía poniendo a disposición de las familias derivadas por Cáritas el conjunto de sus diferentes líneas de actividad. De esta manera, las personas beneficiarias podrán acceder no solo a ayudas relacionadas con el suministro energético, sino también a proyectos de autoconsumo colectivo mediante los Barrios Solares que la compañía tiene previsto desarrollar en Zaragoza y otros municipios, además de soluciones vinculadas al gas natural, gasóleo de calefacción, telefonía móvil, fibra óptica y otros servicios que contribuyen a reducir los costes energéticos y mejorar la calidad de vida de los hogares.
El papel de Visalia en el Banco de Energía
El director general de Visalia, Alejandro Tejero-Garcés Galve, ha destacado que "la energía es un servicio esencial y también debe convertirse en una herramienta de inclusión social. Con este acuerdo queremos poner toda la capacidad de Visalia al servicio de quienes más lo necesitan, demostrando que una compañía energética puede contribuir a generar un impacto positivo mucho más allá del suministro".
Para Cáritas Diocesana de Zaragoza, la firma de este convenio supone incorporar al proyecto la experiencia de un operador energético especializado en un contexto en el que las necesidades de las familias han evolucionado y se han intensificado. Las dificultades para acceder a una vivienda adecuada, el incremento de las temperaturas durante los meses de verano y las situaciones de vulnerabilidad que afectan especialmente al medio rural hacen necesario ampliar el concepto tradicional de pobreza energética y ofrecer respuestas adaptadas a nuevas realidades.
En este sentido, el director-delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Zaragoza, Carlos Gómez Bahillo, ha señalado que "este acuerdo nos permitirá ofrecer una respuesta más completa a muchas familias que atraviesan situaciones de gran vulnerabilidad. Contar con un aliado especializado como Visalia supone incorporar conocimiento técnico y nuevas herramientas para ayudar a quienes más lo necesitan, especialmente en un contexto en el que las necesidades relacionadas con la energía son cada vez más complejas".
La Fundación Energía Responsable, impulsora de esta iniciativa, considera que la colaboración entre empresas del sector energético y entidades sociales constituye una de las herramientas más eficaces para garantizar el acceso universal a la energía y reducir las desigualdades. Desde su creación, los Bancos de Energía han permitido desarrollar un modelo pionero que canaliza recursos energéticos y soluciones innovadoras hacia las familias que más lo necesitan, gracias a la implicación conjunta de compañías energéticas, administraciones públicas y entidades asistenciales.









Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios