La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha defendido que el sistema energético español está "mejor preparado" que el del resto de Europa para afrontar la volatilidad y las tensiones del mercado del gas derivadas de la situación geopolítica por el conflicto en Oriente Medio, aunque ha subrayado que el principal impacto para el país se traslada al precio y no al suministro directo.
En declaraciones a la cadena SER recogidas por Europa Press, Aagesen señaló que la coyuntura energética global se ha visto especialmente tensionada con el cierre del Estrecho de Ormuz, un hecho que consideró que genera un escenario "extraordinariamente volátil" y que exige un seguimiento permanente.
"El contexto ha sido complicado. Especialmente desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, del cierre del Estrecho de Ormuz, extraordinariamente volátil. Tenemos que estar dando un seguimiento constante. El mayor impacto en nuestro país, a nivel global, es la tensión en los mercados, más que por aprovisionamiento, en este caso, precios", dijo.
España y el gas
No obstante, puso en valor las infraestructuras estratégicas de España en gas y combustibles, con la red de siete regasificadoras o el tubo con Argelia de Medgaz y ocho refinerías, que permiten a España estar "mejor preparados" que otros países de Europa.
Respecto a la evolución del mercado gasista de cara a los meses de mayor demanda, la ministra indicó que es un ámbito que "se va tensionando más" conforme se aproxima la temporada invernal, momento en el que se vuelve a incrementar sensiblemente el consumo, por lo que insistió en la necesidad de llevar a cabo un "seguimiento máximo" de la situación, tal y como hace semanalmente el Ministerio con las empresas del sector, y una coordinación con Europa y con la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
"Creo que, ante esas tensiones, siempre vamos a tener la capacidad de reacción ante un sistema español que está mejor preparado que el resto", añadió al respecto.
Además, apuntó la influencia de lo qué ocurre en el Estrecho de Ormuz, ya que la situación "cambia radicalmente" en el momento el que vuelva a darse cualquier reapertura. "En función de cómo vuelvan a fluir los barcos por el estrecho, la situación para el invierno puede ser extraordinariamente distinta. Es una situación muy volátil. Hay que monitorear de manera constante qué está pasando, y en eso estamos", recalcó al respecto.








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