i-DE, la distribuidora de Iberdrola, ha inspeccionado en helicóptero unos mil kilómetros de líneas eléctricas en Extremadura con el fin de reforzar la continuidad y calidad del suministro tras la sucesión de borrascas que han pasado por la comunidad autónoma.
Están ubicadas en zonas de la Campiña, Sierra de San Pedro, Plasencia, Hurdes, La Vera, La Siberia, Trujillo y La Serena, entre otras, por ser las comarcas más afectadas por el paso de Kristin, con vientos que superaron los 130 kilómetros por hora, y las últimas lluvias, ha informado este domingo la compañía en una nota.
Mantenimiento preventivo
i-DE lleva a cabo estas revisiones e inspecciones como parte de su mantenimiento preventivo habitual, pero ahora se ha intensificado tras las distintas borrascas registradas en las últimas semanas, reforzando la red y anticipándose a posibles efectos ocultos, según ha explicado el responsable Mantenimiento de Redes de i-DE en Cáceres, Santiago Liviano.
“Estos reconocimientos aéreos permiten obtener una visión detallada del estado de las infraestructuras y detectar posibles anomalías” en elementos como aisladores, conductores, herrajes o apoyos que hayan podido verse dañados por rayos, caída de arbolado o fuertes rachas de viento.
La palabra clave del mantenimiento preventivo, ha indicado, es la anticipación “para adelantarse a posibles averías antes de que sucedan”.
Las inspecciones se realizan con helicópteros equipados con diversos equipos que ofrecen multitud de datos y parámetros para un mejor análisis.
Tecnología
En concreto, incorporan cuatro tipos de cámaras y sensores: un láser (tecnología Lidar) que permite escanear en tres dimensiones toda la infraestructura eléctrica con millones de pulsos; dos cámaras de alta resolución que capturan 8 fotografías por segundo con una resolución de la imagen de 2 milímetros que permite realizar una inspección visual de todos los componentes de la instalación y, por último, una cámara termográfica para detectar “puntos calientes”.
Según ha explicado Diego Cuasante, director general de Atlas Innovative Engineering, empresa responsable del desarrollo de este trabajo tecnológico, por cada kilómetro supervisado se obtienen alrededor de diez millones de puntos de datos, lo que permite crear un “gemelo digital” tridimensional de cables, torres, vegetación, edificaciones y terreno que facilita la localización precisa de defectos y optimiza la gestión.
Además, las cámaras térmicas miden la temperatura de las instalaciones y los corredores por los que discurren las líneas, permitiendo detectar puntos con valores inadecuados para su corrección y evitar así interrupciones en el suministro eléctrico.
En Extremadura, i-DE gestiona más de 10.600 kilómetros de líneas de baja y media tensión y más de 2.000 kilómetros de líneas de alta y muy alta tensión, además de 3.467 centros de transformación en servicio y 65 subestaciones.
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