Con un repunte acumulado de los precios del gas de más de €20 por megavatio hora, hasta los €52,6 por megavatio hora, Italia es probablemente el país que más se ha visto afectado por el encarecimiento de los precios de la electricidad. El precio spot italiano se encuentra en estos momentos por encima de los €142 por megavatio hora, uno de los precios más altos de Europa.
Los ciclos combinados italianos tienen el privilegio de fijar durante el 60% del tiempo el precio marginal de la electricidad en el mercado spot. Este porcentaje va a ir en aumento conforme Italia prosiga en su carrera de desmantelamiento de plantas de carbón, que está previsto que concluya en el 2027.
A pesar de la diversificación de fuentes de suministro de gas, tanto por tubería como por gas licuado, los cargos por regasificación, almacenamiento y transporte acaban encareciendo la materia prima, hasta el punto de que el precio de entrada es uno de los más altos de Europa. No sorprende que haya sido Italia el país que ha abierto la ‘’caja de Pandora’’ en el debate sobre el mercado europeo de emisiones.
Italia está directamente afectada por la guerra de Irán
No solo ha tenido los precios del mercado mayorista más altos de Europa, sino que probablemente sea el país más directamente afectado por las consecuencias de la guerra de Irán. Estos dos factores hacen que los niveles de precios minoristas italianos sean insostenibles en el tiempo. De ahí la insistencia con la que el gobierno italiano está presionando para que Europa tome cartas sobre el asunto.
Pero no se trata únicamente de una cuestión de encarecimiento de la factura eléctrica, tanto para el consumidor residencial como para el industrial, sino un problema de seguridad de suministro de gas a Italia proveniente de Qatar. Esto pondría en entredicho la capacidad de Italia de restablecer sus inventarios de gas mermados a estas alturas del año, de cara a la próxima estación de relleno de almacenamientos subterráneos de gas, que se prolonga hasta noviembre.
Tal y como informó este diario, el consejero delegado de Snam, admitió recientemente que no hay incentivos económicos para adelantar la estación de las inyecciones de gas en el sistema de almacenamiento italiano y que ‘’se está debatiendo este tema con el gobierno italiano en estos momentos’’.
La Comisión debate esta semana los ajustes del mercado de emisiones
Es probable que durante esta semana, concretamente el jueves, se generen noticias relacionadas con una propuesta de ajustes a largo plazo en los Sistemas de Comercio de Emisiones (ETS) en el marco de la reunión de líderes de la Unión Europea. Esta convocatoria se produjo tras la reunión en Amberes de los ministros de energía y líderes de la Unión Europea, preocupados por la crisis del coste de la vida, y el proyecto de ley energética italiana que propone limitar el coste del carbono en la generación de energía.
Ese debate se centra en la idea de extender los derechos de emisión gratuitos más allá de 2034 y prolongar el suministro de nuevos derechos más allá de 2039. Esta propuesta a nivel europeo es lo que ha hecho que el precio del carbono pasará de más de €95 por tonelada a principios de enero a unos €66,8 por tonelada más recientemente.
Los inversores están debatiéndose entre un escenario en el que se mantenga un precio del carbono cercano a los 70 €/tonelada actuales, y un escenario alternativo de intervención en el que el precio de las emisiones rondaría los €35 y €50 por tonelada. Lograr que todos los países de la UE acuerden un precio del carbono mucho más bajo, o incluso una revisión completa del sistema ETS, parece improbable.
No existe una opinión generalizada a favor de abandonar el mercado de emisiones
La iniciativa italiana se puede interpretar como una ‘’llamada de atención’’ de la primera ministra Meloni y su gabinete para comenzar a debatir el mecanismo actual. Hay serias dudas de que la legislación antimonopolio de la Unión Europea permita a Italia adoptarlo y reducir deliberadamente el precio de su electricidad por debajo del de otros países de la Unión Europea. El proyecto de ley energética del gobierno italiano tiene un artículo, el número seis, que contempla un límite de carbono mediante el reembolso de los cargos a los generadores con ciclos combinados de gas.
Muchos de los operadores italianos que han presentado resultados durante las últimas semanas han confirmado este punto. Varios generadores italianos comentaron en sus respectivas presentaciones de resultados que no preveían impacto alguno en las previsiones de resultados del 2026. La mayoría de estas empresas tienen contratos futuros a precios a niveles de antes de la guerra en sus previsiones para el año fiscal 2027.
La oposición interna a la posición del gobierno de Meloni no se hizo esperar. Más de 100 desarrolladores de energías renovables italianos enviaron la semana pasada una carta a la Comisión Europea argumentando que, cualquier intervención en el mercado eléctrico italiano o en el mercado europeo de emisiones generaría un efecto contrario al esperado: cualquier reducción del precio del CO₂ provocaría la caída en inversiones en nueva capacidad de energías renovables, haciendo descarrilar el proceso de descarbonización europeo.
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