Pese a que Lucid es todavía una marca desconocida en casi toda Europa (y en España), lo que seguro que sabes es que es un fabricante de coches eléctricos. Sin embargo, desde ahora esta no será su principal pata de negocio ya que la firma norteamericana quiere igualmente expandirse en el ámbito de la movilidad autónoma, tal y como ya hizo en su momento en Estados Unidos. Así lo ha confirmado anunciado recientemente una alianza con Bolt para desarrollar y desplegar al menos 25.000 robotaxis eléctricos en Europa, reforzando así su presencia en un mercado donde la conducción autónoma empieza a pasar de las pruebas a los primeros servicios comerciales.
El acuerdo contempla el desarrollo conjunto de un vehículo preparado para funcionar sin conductor en distintas ciudades europeas. Bolt será propietaria y operadora de la flota, mientras Lucid aportará la plataforma eléctrica y participará en el desarrollo de los sistemas necesarios para automatizar la conducción. Por ahora, las compañías no han anunciado una fecha de lanzamiento, los primeros mercados ni los detalles económicos del proyecto. De hecho, las 25.000 unidades previstas inicialmente son solo el comienzo, ya que Bolt pretende incorporar 100.000 vehículos autónomos a su plataforma de aquí a 2035, recurriendo a diferentes acuerdos para ampliar su oferta de transporte sin conductor.
Un modelo específico
El Air no es un modelo tan viable para ser VTC. Lucid
Ahora bien, parece que hay una cosa clara: el futuro robotaxi no estará basado el Air ni utilizará directamente la carrocería SUV del Gravity. Lucid recurrirá a su nueva plataforma Midsize, concebida para vehículos de tamaño medio y costes de fabricación inferiores a los de sus modelos actuales.
Ambas compañías trabajarán juntas desde la fase de desarrollo para integrar los requisitos del servicio. Bolt participará en la definición del vehículo, el software, la seguridad y la experiencia de los pasajeros, aprovechando la información obtenida de su actividad en más de 850 ciudades de 50 países.
La conducción autónoma tendrá como base NVIDIA Hyperion, una arquitectura que combina capacidad de procesamiento y un conjunto estandarizado de sensores. El objetivo es alcanzar el nivel 4 de automatización, que permite al vehículo realizar todas las tareas de conducción sin intervención humana dentro de unas condiciones y zonas operativas previamente definidas. El sistema tendrá que validarse para los entornos donde vaya a prestar servicio y cumplir los requisitos de las autoridades correspondientes.
Lucid también fabricará robotaxis para Uber
El Gravity ya circula por EEUU como coche autónomo de Uber. Lucid
Bolt no es el primer gran operador que recurre a Lucid. El fabricante mantiene una alianza con Uber y Nuro para desplegar al menos 35.000 robotaxis a escala internacional, utilizando tanto el Gravity como futuros vehículos de su plataforma Midsize.
En ese proyecto, Nuro suministra la tecnología de conducción autónoma y Uber se encarga de comercializar el servicio y de organizar la operación de las flotas junto a sus socios. Las primeras pruebas comenzaron a finales de 2025 en California y las compañías tienen previsto iniciar el servicio comercial en la bahía de San Francisco durante 2026. Houston figura como el siguiente mercado anunciado, con una puesta en marcha prevista para 2027.
La diferencia en Europa es que Bolt pretende controlar directamente la propiedad y explotación de los vehículos. Su división Bolt Autonomous Driving Solutions coordinará el desarrollo y la puesta en marcha de la flota, incluida la infraestructura necesaria, los sistemas de gestión y los acuerdos con las ciudades.
En el caso de Lucid, ambos contratos representan una oportunidad industrial importante. La compañía está ampliando su oferta hacia modelos de mayor volumen y busca nuevas fuentes de ingresos en software, tecnología y servicios de movilidad. Los pedidos de grandes operadores pueden contribuir a aumentar la utilización de sus fábricas, aunque todavía tendrá que convertir estos compromisos de despliegue en producción y entregas efectivas.
La regulación europea, clave
Europa todavía tiene que regular varios aspectos de la conducción autónoma. Tesla
El principal condicionante para el proyecto no se limitará únicamente a los vehículos, sino que Europa sigue todavía desarrollando un marco común para permitir la circulación de vehículos completamente autónomos, pero la homologación del sistema y las autorizaciones de cada país seguirán siendo necesarias antes de operar comercialmente.
La Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa aprobó en junio de 2026 un nuevo marco internacional de seguridad para los sistemas de conducción automatizada. Establece requisitos sobre validación, gestión de riesgos y supervisión durante la vida útil del vehículo, aunque no constituye por sí mismo una autorización para poner robotaxis en circulación en todas las ciudades.
La competencia también está aumentando. Uber trabaja con distintos socios tecnológicos para introducir servicios autónomos en Europa y Tesla mantiene sus planes para comercializar el Cybercab fuera de Estados Unidos, aunque todavía no ha confirmado un calendario europeo, al menos hasta que tenga clar qué pasa con el sistema FSD que parece seguir estancado.
Lo que han hecho Lucid y Bolt con este anuncio es entrar en esa carrera con un objetivo de volumen concreto, pero con varias cuestiones pendientes: cuándo comenzarán las operaciones, qué ciudades permitirán inicialmente el servicio y cuánto costará poner en marcha y mantener las flotas.
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