La ofensiva judicial internacional contra España por los impagos derivados del recorte retroactivo a las primas de las energías renovables continúa escalando. La deuda acumulada por el Estado español ya supera los 2.310 millones de euros y los acreedores han intensificado las acciones de embargo y rastreo de activos en distintos países, después de una nueva resolución judicial en Estados Unidos que autoriza nuevas medidas de ejecución por otros 41 millones de euros.
El último revés para el Gobierno español llega desde el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia. El juez federal John D. Bates autorizó el avance de nuevas actuaciones de ejecución e incautación de activos contra el Reino de España dentro del denominado Caso InfraRed, uno de los arbitrajes internacionales derivados de los recortes aplicados a las inversiones en renovables durante la pasada década. La decisión permite registrar la sentencia en otros distritos federales estadounidenses para localizar bienes susceptibles de embargo y continuar con las investigaciones financieras sobre activos españoles en territorio norteamericano.
Sobrecostes judiciales
El litigio corresponde a la reclamación impulsada por InfraRed Environmental Infrastructure, representada por Blasket Renewable Investments. El tribunal arbitral del CIADI había fijado inicialmente una indemnización de 28,2 millones de euros, aunque la suma se ha elevado hasta cerca de 41 millones debido a los intereses acumulados y las costas judiciales. Según la resolución judicial estadounidense, suspender las medidas de ejecución “pondría en peligro” las posibilidades de cobro de los acreedores, especialmente ante el elevado número de laudos pendientes contra España y el limitado volumen de activos embargables localizados en Estados Unidos.
La situación financiera derivada de estos litigios se ha agravado de forma significativa. De los más de 2.310 millones reclamados actualmente a España, alrededor de 547 millones corresponden ya a sobrecostes judiciales, financieros y operativos generados por el incumplimiento de los laudos internacionales. El número de resoluciones pendientes de pago asciende a 27, mientras continúan abiertos nuevos arbitrajes, entre ellos el de varias entidades financieras alemanas que reclaman 482 millones de euros al Estado español.
Los acreedores sostienen además que España ha agotado prácticamente todas las vías de recurso en distintos países. En Estados Unidos, las empresas afectadas aseguran haber derrotado “de forma definitiva” al Estado español ante los tribunales, quedando únicamente pendiente la petición de amparo presentada por la Abogacía del Estado ante el Tribunal Supremo norteamericano. La deuda susceptible de ejecución en suelo estadounidense asciende ya a 688 millones de euros.








Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios