VÍDEO| Prueba del SEAT Arona FR: el SUV que sabe aguanta la presión
En un mercado en el que cada vez se venden menos motores de combustión, SEAT y el Arona siguen apostando únicamente por mecánicas de gasolina… y eso no le impide seguir en los puestos altos
En un mercado cada vez más obsesionado con la electrificación, los SUV grandes y las pantallas gigantes, el SEAT Arona sigue manteniendo una fórmula más sencilla: tamaño contenido, precio razonable, motor de gasolina y ese punto práctico que ha hecho que se mantenga durante años como uno de los SUV urbanos más importantes en España. Y quizá por eso este coche sigue teniendo sentido. Porque no todo el mundo quiere, puede o necesita dar todavía el salto a un híbrido o a un eléctrico.
Pero ojo, porque esta decisión de aguantar no implica que SEAT haya dejado de lado la electrificación, pues la firma española ha confirmado que el Arona llegará con versiones mild-hybrid están previstas para 2027. Hasta que ese momento llegue, nos centramos en esta renovación que, además, supone la segunda de esta segunda entrega tras la sufrida en 2021.
Encuentra las diferencias
El frontal es la zona que más novedades estéticas aglutina. SEAT
Y es que el SEAT Arona no necesitaba reinventarse. De ahí que la marca haya preferido aplicar una actualización bastante comedida, centrada en modernizar su imagen sin romper con lo que ya funcionaba. Más que nada porque estamos hablando de un coche que sigue siendo clave para SEAT en Europa y especialmente en España, donde desde su nacimiento ha vendido vendido 750.000 unidades (para que te hagas una idea de lo que significa: el Ibiza en 41 años ha comercializado 4 millones).
De esta forma dejando intactas unas dimensiones exteriores de 4,16 metros de largo, 1,78 metros de ancho y 1,53 metros de alto, que le colocan en el núcleo de un segmento B-SUV que no hace más que crecer, su evolución estética se percibe en detalles como el frontal, que gana presencia con una firma más actual y una parrilla revisada. Los grupos ópticos mantienen tecnología LED y refuerzan una imagen más moderna, mientras que os paragolpes cambian ligeramente para darle un aspecto más fresco.
En la zaga lo más novedoso es el difusor. SEAT
También destacan las llantas, que van de las 16 a las 18 pulgadas, con unos pasos de rueda que están ahora completamente pintados en negro y con los tres nuevos colores de su carrocería. La guinda la pone una zaga que estrena grupos ópticos pero en el que el protagonismo va a parar al inédito difusor con este tono en aluminio oscuro que también está presente en el nombre de Arona y en el logo de FR.
Además de todo ello, hay algo que conviene recordar: el Arona se diseña, desarrolla y fabrica en Martorell. Y eso, en un momento en el que SEAT está viviendo una transición importante dentro del Grupo Volkswagen, tiene mucha relevancia. Porque este coche no solo mantiene viva una parte importante de la gama SEAT, sino que sigue siendo uno de los productos más reconocibles de la marca.
Mejor rematado
El puesto de conducción está mejor rematado si cabe. SEAT
En el interior la mejora es evidente, ya que SEAT ha trabajado en dotar al Arona de una mayor sensación de calidad, empleando nuevos materiales más mullidos con una presentación más cuidada y una digitalización más completa en el que disponemos tanto del cuadro Digital Cockpit de 10,25 pulgadas como una pantalla central de 9,2 pulgadas, SEAT Connect, conectividad para el móvil.
Lo bueno es que el Arona sigue sin complicarse en exceso al ser un coche fácil de entender, con una postura de conducción cómoda, buena visibilidad y mandos físicos para la climatización que nos permitirán menos distracciones al volante. A ello suma un hueco de carga inalámbrica refrigerada de 15W de potencia, un volante de cuero perforado en sus extremos y un sistema de iluminación ambiente con nuevos tonos dependiendo del acabado: Menta Fresh para el Style y Plata Metalizado para el FR. Sin salir de este nivel, destacaríamos sin duda los asientos semibacquet, que son cómodos, agarran el cuerpo en los virajes y su diseño se sale.
El maletero es una de sus grandes virtudes. SEAT
En lo relativo al espacio, el Arona sigue jugando una de sus mejores cartas: el aprovechamiento del mismo. Las plazas traseras no son enormes, pero sí correctas para dos adultos de talla media, y sobre todo resultan más cómodas que las de muchos de sus rivales directos tanto por la altura de la carrocería como por la facilidad de acceso.
El maletero por su parte, mantiene los 400 litros de capacidad, una cifra notable para un SUV urbano de este tamaño, variable que sigue siendo importante porque se convierte en uno de los argumentos más racionales frente a un Ibiza o frente a otros modelos más pequeños.
¿Quién necesita etiquetas?
Los 110 CV empujan más que de sobraSEAT
Entrando en la parte mecánica, la unidad que estamos conduciendo monta el motor de gasolina de 115 CV. Es un bloque muy conocido dentro del Grupo Volkswagen: tres cilindros, un litro de cilindrada, turbo y una entrega bastante correcta para mover un coche de este tamaño. No busca prestaciones deportivas, pero sí ese punto de equilibrio entre consumo, respuesta y coste de uso.
En ciudad es un motor agradable porque empuja desde abajo con suficiente soltura y no obliga a jugar constantemente con el cambio. Tiene ese tacto típico de los tricilíndricos modernos: algo de sonido característico cuando se le exige, pero bastante refinado cuando circulamos a ritmo normal. Para un uso diario, trayectos urbanos, circunvalaciones y carretera secundaria, encaja muy bien con la filosofía del Arona.
En marcha tiene un comportamiento muy noble y confortable. SEAT
En carretera, los 110 CV son suficientes siempre que tengamos claro qué coche estamos conduciendo. Permite mantener cruceros legales sin esfuerzo, adelantar con cierta previsión y viajar con consumos razonables. No tiene la contundencia del 1.5 TSI de 150 CV, pero tampoco la necesita quien busque una compra lógica. De hecho, esta versión probablemente sea una de las más interesantes para la mayoría de conductores.
La única pega quizá sea el consumo, pues acostumbrados como estamos actualmente a ver valores cercanos a los 5,5 l/100 km en algunos de sus rivales electrificados y, claro está, de menos de 3 l/100 km en SUV más grandes que emplean la hibridación enchufable o, evidentemente, en los kWh de los eléctricos con un coste de uso muy bajo, resulta dramático pensar que los 6,5 l/100 km que gasta actualmente suponen un gasto por cada 100 km de 12,61 euros, cuando hace un año costaba 9,6 euros, es decir, 3 euros menos.
Las dimensiones son compactas. SEAT
El chasis sigue siendo uno de los puntos fuertes del Arona. Tiene un tacto muy SEAT: dirección directa, suspensión algo firme pero bien resuelta y una sensación general de coche ágil. No es incómodo, pero sí transmite más precisión que algunos rivales de enfoque más blando. En ciudad se mueve con facilidad, en carretera secundaria se siente bastante estable y en autopista mantiene buen aplomo para su tamaño.
Ahora bien, hay un punto importante: por el momento, la gama sigue confiando en motores TSI de gasolina sin electrificación. Eso significa que mantiene etiqueta C y no ECO, algo que frente a rivales híbridos puede ser una desventaja en determinadas ciudades. La buena noticia es que SEAT ya ha confirmado la llegada de versiones mild-hybrid en 2027, lo que debería darle al Arona la etiqueta ECO y una vida comercial todavía más larga.
En definitiva
En 2027 llegará con motores electrificados. SEAT
Llegamos al final de esta prueba con un SEAT Arona que, más que reinventarse, ha sabido actualizar lo justo para seguir siendo competitivo. Y quizá esa sea precisamente su mayor virtud. No pretende sorprender con una tecnología imposible ni con una propuesta rupturista; lo que ofrece es un SUV urbano práctico, bien fabricado, agradable de conducir y muy fácil de recomendar a quien busca un coche sencillo, pero completo.
Con el motor de gasolina de 115 CV, el Arona resulta especialmente equilibrado. No es el más prestacional de la gama, pero sí uno de los más lógicos. Tiene potencia suficiente, consumos razonables, buen tacto de conducción y un coste de compra más contenido que las versiones superiores. Frente a rivales directos como Volkswagen T-Cross, Skoda Kamiq, Renault Captur (prueba), Hyundai Bayon (prueba), Peugeot 2008 (contacto) o Toyota Yaris Cross (contacto), el SEAT destaca por su equilibrio general, su maletero de 400 litros y ese tacto de conducción más ágil que siempre ha caracterizado a la marca.
En precio, la gama arranca en los 19.510 euros, mientras que el 1.0 TSI de 115 CV en terminación FR cuesta 23.962 euros, si bien posee otras tres sub-terminaciones que pueden llegar a los 25.67 euros. ¿Merece la pena? Sí, especialmente si buscas un SUV urbano de gasolina, fabricado en España, con buen maletero, conducción agradable y sin complicaciones. Pero también hay que ser honestos: si necesitas etiqueta ECO, quizá tenga sentido esperar a 2027, cuando lleguen los motores híbridos ligeros. Esa será, probablemente, la actualización que termine de redondear un coche que hoy sigue siendo muy sensato, pero que mañana puede ser todavía más competitivo.
Ficha técnica SEAT Arona FR FR+Sound 1.0 TSI 115 CV
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